Brasilia | AP
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva abrió ayer los contactos con gobernadores aliados, parte de sus gestiones políticas para armar la coalición de Gobierno.
Con dos pequeños partidos que lo apoyaron oficialmente en su reelección y otros dos que le dieron respaldo informal, pero clave, Lula debe abrir espacio en su gabinete para incluir tanto a su Partido de los Trabajadores (PT) como a representantes de esos grupos y acordar con todos una agenda de trabajos legislativos que pueda ser aprobada sin mayores dificultades y permita el arranque del segundo mandato de cuatro años.
Para sellar esos apoyos legislativos, el respaldo de los gobernadores es vital porque influyen en las bancadas de sus estados.
El presidente se reunió en la sede de Gobierno, el palacio de Planalto, con el también ganador Sergio Cabral, gobernador del estado de Río de Janeiro, y miembro del Partido del Movimiento Democrático (PMDB), el más grande de Brasil y que tiene corrientes internas que apoyan al mandatario.