Río de Janeiro | EFE
El cardenal brasileño y arzobispo de Sao Paulo Claudio Hummes, conocido en Brasil como el "obispo obrero" por su labor en defensa de los sindicatos y los trabajadores, será ahora el responsable de vigilar y guiar a todos los sacerdotes del mundo.
El prelado, que tiene una antigua amistad con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a quien defendió y protegió durante el régimen de gobiernos militares (1964-1985), fue nombrado ayer por el Vaticano como nuevo Prefecto de la Congregación para el Clero.
Hummes, de 72 años, sustituye en el cargo, uno de los más altos del Vaticano, al cardenal colombiano Dario Castrillón Hoyos, de 77 años, que presentó su dimisión por motivos de edad y que siempre se caracterizó por sus posiciones conservadoras.
El cardenal brasileño, hasta ahora responsable de la mayor diócesis (Sao Paulo) del país con mayor número de católicos en el mundo (133 millones), se encargará de la Congregación del Vaticano responsable de vigilar, formar y guiar a los cerca de medio millón de sacerdotes católicos en todo el mundo.