Oaxaca, México | AP
Grupos de manifestantes erigieron barricadas, bloquearon una importante carretera y quemaron vehículos el martes, truncando las esperanzas de que regrese la calma a la ciudad de Oaxaca dos días después de que cientos de policías federales llegaron para restaurar el orden.
Al menos un funcionario federal reconoció que el Gobierno no ha recuperado el control absoluto de esta capital estatal de 275 mil habitantes, que ha padecido una fuerte inestabilidad durante cinco meses debido a las protestas de maestros huelguistas y militantes de izquierda radicalizados que exigen la renuncia del gobernador Ulises Ruiz.
En una señal de que las tensiones habían disminuido un poco, el martes por la mañana columnas de policías federales antimotines comenzaron a permitir que los habitantes y comerciantes ingresaran a la plaza central de la ciudad, el Zócalo, que había sido el centro de operaciones de los manifestantes desde mayo.
"Nos sentimos como si hubiéramos vuelto a nacer", dijo Gilberto Ruiz Fernández, gerente de la zapatería Azteca en el Zócalo, negocio que abrió sus puertas sólo en forma intermitente a lo largo del conflicto.
Ayer podía verse a algunas personas adquiriendo diarios y cruzando la plaza rumbo a su trabajo, mientras agentes de policía seguían limpiando los desperdicios en la zona.
"Nos sentimos contentos, protegidos y sin miedo. Han pasado unos tres meses desde la última vez que venimos... debido al temor de que me fueran a robar", dijo Jesús Velázquez Hernández, un estudiante de 20 años que paseaba por el Zócalo con su novia.
PIDEN RENUNCIA
El Congreso federal aprobó una resolución sin carácter obligatorio donde le pide a Ruiz que renuncie -la principal exigencia de los manifestantes-, mientras que el líder zapatista subcomandante Marcos y el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador pidieron que se efectúen manifestaciones en otras ciudades del país en apoyo a las protestas.
El conflicto comenzó en mayo como una huelga de maestros pero rápidamente creció hasta derivar en un caos a medida que anarquistas, estudiantes y grupos indígenas tomaron la plaza central y colocaron barricadas a lo largo de la ciudad para exigir la renuncia de Ruiz. Fox, que había rechazado diversas solicitudes para que enviara fuerzas federales a Oaxaca, lo hizo el sábado, y se produjeron enfrentamientos callejeros.
Ocho personas han muerto en los choques desde que los manifestantes tomaron algunas partes de la ciudad a fines de mayo.