A más de una semana de la cadena de accidentes vehiculares, el Organismo Operativo de Tránsito echó a andar un ciclo de operativos en las paradas interprovinciales y los retenes de las carreteras troncales con el objetivo de detectar vehículos en mal estado, sin seguro, o a conductores sin licencia de conducir, informó el director de esa repartición, Alfredo Guillén.
Los controles pusieron en evidencia que las flotas de las empresas de transporte Mizque y Señor de Burgos que se disponían a partir ayer hacia el cono sur no reunían las condiciones técnicas para viajar (por su antigüedad), no contaban con señalización ni tenían expuesto en un lugar visible el SOAT. Además, tenían exceso de pasajeros, incluso desde el punto de partida, ubicado en las avenidas Barrientos y 6 de Agosto.
En cambio, los ómnibuses que partían hacia Aiquile ayer al caer la tarde se hallaban en óptimas condiciones, sobre todo porque son buses seminuevos, informó Guillén.
Una de las pocas observaciones en este caso fue el que las flotas estén viajando a Aiquile en horario nocturno, por un camino empedrado, con bastantes pendientes y sin iluminación.
Además de todo esto, se suma el operativo realizado en el retén del kilómetro 10, en la carretera hacia el valle alto, con la participación de cerca de una veintena de agentes de tránsito.
El operativo corroboró que los vehículos que van hacia las poblaciones intermedias, como Punata, circulan a gran velocidad y con exceso de pasajeros. En este control, Tránsito emitió 31 boletas de infracción a automóviles de servicio público que infringían con las normas básicas de conducción.
VIGILANCIA Y ANTECEDENTES
Tránsito anunció que los operativos en las carreteras para controlar velocidad, número de pasajeros y estado del conductor serán sostenidos.
Los controles de Tránsito comenzaron la anterior semana en los retenes de Suticollo en el camino al occidente y en Chiñata en la carretera al oriente.
Las tareas de vigilancia se intensificaron luego de que Cochabamba fue el escenario de 10 accidentes automovilísticos en una semana que cobraron más de 40 vidas.