Santa Cruz | El Deber
Según familiares de la víctima que murió en una hoguera, los instigadores del crimen fueron tres dirigentes de OTB y dos maestros. El Fiscal pidió la captura porque no acudieron a declarar. Los familiares de Juan Pessoa Chuvé (38), que el sábado pasado murió quemado en una hoguera por varios pobladores de Puesto Nuevo de Lomerío en castigo por presuntos actos de brujería, llegaron ayer a Concepción y formalizaron la denuncia en la Policía y clamaron justicia para los autores materiales e intelectuales del crimen contra su ser querido.
Miguel Pessoa, Lucía y Javier Pessoa Chuvé, padre y hermanos respectivamente, y otros allegados del infortunado hombre, se presentaron ante el fiscal Iván Ortiz y prestaron sus declaraciones sobre el hecho. De acuerdo con lo manifestado por el representante del Ministerio Público, los demandantes informaron de que los principales instigadores del delito son tres dirigentes de Organizaciones Territoriales de Base y dos profesores que imparten clases en la escuela de la comunidad situada a unos 20 kilómetros de San Antonio de Lomerío, capital de la quinta sección municipal de la provincia Ñuflo de Chávez.
Los Pessoa indicaron que el día del asesinato, todos los varones de la familia se encontraban en San Antonio de Lomerío integrando grupos musicales autóctonos, de los varios que asistieron a darle la bienvenida al presidente de la República, Evo Morales, en ocasión de la fiesta patronal de la localidad. Por lo tanto, no estuvieron presentes en el cabildo llevado a cabo en la escuela del pueblo, excepto Lucía Pessoa, quien le manifestó al fiscal que fue sorprendida en su buena fe por los que dirigían la asamblea, pues la hicieron firmar un documento que se convirtió en la sentencia de muerte para su hermano.
"No sé leer y solo rayé un papel que ellos me dijeron que era una autorización para castigarlo. No me avisaron que era para matarlo y yo pensé que le iban a dar con un chicote. No pude hacer nada, más bien tuve que escapar porque me amenazaron con quemarme junto con él", relató la mujer recordando el dramático momento.
Otro familiar contó que los comunitarios amarraron a Juan con alambres de púa a un tronco, juntaron leña y le prendieron fuego sin piedad, porque supuestamente con sus maleficios fue el causante de la muerte de tres personas y de otros hechos extraños en el villorrio donde conviven unas 40 familias. Sin embargo, Javier Pessoa desmintió tal extremo, indicando que su hermano no era brujo y que lo acusaban injustamente.
El fiscal Ortiz informó de que ante la inasistencia de los sospechosos convocados a declarar, pidió a la jueza cautelar de Concepción una orden de aprehensión y otra de allanamiento para efectuar un operativo de captura en la madrugada de hoy en esa comunidad habitada, en su mayoría, por indígenas de la etnia chiquitano monkox.