Sucre | Red Líder
Ante la impotencia de la oposición, el MAS impuso la aprobación de 21 comisiones en la Asamblea Constituyente sin dar paso a la consideración de las propuestas de la plenaria. En una agotadora jornada en la que se sesionó durante ocho horas y media, el Movimiento Al Socialismo (MAS), apoyado por las fuerzas minoritarias, impuso el acuerdo alcanzado en la reunión con jefes de bancada y directiva.
Antes de ausentarse al feriado de Todos Santos, la plenaria prefirió continuar hoy con el tratamiento de dos artículos difíciles: el desafuero y las representaciones departamentales.
Después de ayer, el día 31 de cada mes quedó instituido como fecha de sesiones con ánimos caldeados y con desenlaces inesperados. La plenaria, que anoche acabó al promediar las 22:30, estuvo a punto de quebrantarse cuando se le negó a Podemos la posibilidad de hacer uso de una segunda vuelta de oradores para argumentar su parecer sobre la conformación de las comisiones de la Asamblea, tratada en el artículo 24 del reglamento en aprobación.
La negativa por parte de todas las demás fuerzas estuvo a punto de motivar el abandono de Podemos, cuyos constituyentes reclamaban a voz en cuello su derecho a expresarse. Lo cierto es que ya había cansancio por la tediosa alocución de 44 oradores que participaron, primero, en la hora y media de sesión instalada por la mañana y, luego, seis horas adicionales por la tarde.
Desorden
A eso de las 20:10, la Asamblea Constituyente rompió su calma cuando el vicepresidente Roberto Aguilar estalló en ira y denunció una actitud de entrampamiento en el pedido de Podemos de continuar con su lista adicional de 10 oradores. Dijo que la oposición pretendía dilatar el discurso para completar las seis horas y luego, pedir cuarto intermedio para seguir postergando el reglamento; precisó también que el acuerdo en torno a las comisiones dejaba aislado a Podemos existiendo consenso con las demás fuerzas.
El jefe de bancada de Podemos, Rubén Darío Cuéllar, justificó el pedido arguyendo que se trataba de una segunda vuelta para permitir que se intervenga a nivel de representación departamental. Sin embargo, la sala les restó importancia, gritaba ¡voto!, ¡voto! y Podemos denunciaba violación del derecho de expresión.
La presidenta Silvia Lazarte que no sabía cómo dirimir el asunto se sumó a las críticas por querer alargar el debate y hasta desautorizó a su compañera Loyola Guzmán de hablar a nombre de su partido. Enfatizó que la posición de Guzmán era personal y que ella podía continuar su debate con los de Podemos en otros escenarios.
Minutos antes la masista Guzmán había reclamado que no se le dio la palabra pese a que se había inscrito en la lista de oradores, sugirió continuar con una segunda vuelta de oradores. Ese fue su pecado.
Al final la directiva, acordó llamar a votación para definir si se procedía a alargar el debate o proceder a la aprobación del artículo 24. Un total de 159 asambleístas optaron por cortar el debate e ir a la aprobación, en la cual el sí ganó con 164 votos, 9 no votaron, 3 se abstuvieron y 64 no emitieron su voto.
La decisión de Podemos, de no votar, fue aplaudida por el vicepresidente Roberto Aguilar, que ayer se mostró exaltado contrario a como se le conocía. Criticó a Podemos por su "incapacidad política" y su "falta de estrategas" pero además se burló porque interpretó que dicha determinación de no votar generó una aprobación de las comisiones por un margen de dos tercios. Aunque la votación (164 votos) no representa dos tercios, el MAS interpretó tal hecho en base a los votos emitidos.
Inmediatamente, se procedió a la votación del segundo artículo agendado, el 25, referido a las fases del trabajo en comisiones. Existirán tres fases y se respetarán los informes de mayorías y minorías. Se aprobó con 163 votos por el sí; 7 por el No; 11 abstenciones y 59 no emitieron su voto, los de Podemos.
Al final, la bancada de Podemos justificó tal decisión como una represalia porque el MAS violó la norma transitoria de debates.
Con todo, se puso en práctica la moción de suficiente discusión cuando ésta no está reconocida en la citada norma provisional. El rodillo nuevamente se impuso a capricho.
Comisiones delinean el Nuevo Estado
Si bien el representante oficialista (MAS) Raúl Prada aseguró que el proyecto del MAS se puede resumir en un Estado Plurinacional con descentralización política administrativa y autonomías, poco de ello se puede encontrar si se revisa la nomenclatura de las comisiones.
Sin embargo, si se bucea en los ejes temáticos diferidos anoche, ahí aparece claramente el proyecto oficialista. Comienza en la segunda comisión, donde al aspecto de autonomías y nacionalidad se le suma el tema de nacionalidades, que comienza a pintar el proyecto dictado por Prada.
Lo mismo sucede con la cuarta comisión. Pese a que el nombre oficial es Estructura del Estado, al interior de ésta se encuentra la estructura plurinacional y unitaria del Estado, además de las propuestas de los poderes Social y Moral.
Aunque se quitó de la comisión de autonomías la temática de ordenamiento territorial, para el MAS la temática autonómica ya implica de por sí un reordenamiento del Estado, ya que se crearían otras entidades políticas y administrativas distintas a los dos niveles que tiene ahora el Estado boliviano.
El proyecto masista vuelve a aparecer en el título de la décima comisión, que se denomina Educación Intercultural. También se refleja en la victoria de mantener la Comisión de la Coca, que a diferencia de la propuesta de Castaña y Siringa, no se transformó en un enunciado de Desarrollo Integral de Yungas y chapare, sino que se mantuvo como una temática meramente cultural y no productiva.