El mismo día 1º de mayo pasado, a las pocas horas de conocerse en todo el país el texto del Decreto de nacionalización de los hidrocarburos bolivianos y de haber espectado vía TV las incidencias de las ocupaciones a las diferentes instalaciones de los campos productores de hidrocarburos con la presencia de efectivos de las FF.AA., salieron de su cubiles y madrigueras, enfurecidos y despiadados los conocidos detractores del Presidente de los bolivianos: el "indio", el "ignorante", el "cocalero", el "que lee con dificultad escolar" y "que apenas puede hilvanar una frase coherente", "vestido con un sweater barato". El que "se limpia el sudor de su mano en el pantalón", el "fomentador del enfrentamiento entre regiones", el que "dice hoy una cosa y mañana se contradice", en suma el "ignorante".
Perversos bolivianos esos, algunos de primera generación, agoreros del desastre que con sus mediocres plumas y su voz cáustica, sin duda alguna a sueldo de las transnacionales, de la derecha más recalcitrante y de la neo oligarquía criolla, atacaron y atacan al Presidente Evo Morales Ayma, para con esa su indecorosa actitud justificar su actual presencia o ganarse un lugar en las famosas planillas secretas semejantes a la divulgada recientemente por el Miami Herald.
A lo largo de los casi seis meses que han transcurrido desde aquel memorable día, no cejaron con sus diatribas y sus infames insultos, sin reparar en el hecho de que Evo es el Presidente de la República democráticamente elegido por el 52% de los electores. Jamás tuvieron ni tienen la honradez y hombría de bien de reconocer y elogiar lo bueno que se hizo y que se hace. El tiempo los está desenmascarando y los está mostrando ante la opinión pública como los verdaderos enemigos y verdugos, del genuino pueblo boliviano.
¿Que existen errores? ¿Que hay metidas de "pata"? ¡Claro que si!, pero lo que queda claro es que no hay "metidas de mano". Que la crítica es importante, nadie en su sano juicio lo puede negar y más aún cuando ella es genuinamente constructiva. Que la oposición debe actuar en consecuencia, es una verdad de Perogrullo. Que Evo no es infalible, ni que tiene doctorados académicos, también lo sabemos; pero sin duda alguna y así lo están demostrando los acontecimientos, es un boliviano honrado, simple, genuino y por sobre todo patriota. Lo que no lograron los ilustrados y académicos presidentes del último medio siglo, exceptuando al verdadero y admirado, por mi persona, estadista Dr. Víctor Paz Estenssoro, Evo lo ha conseguido, es de esperar que siga así.
Es bueno que los bolivianos sepamos que en los siguientes 20 años ingresarán al TGN más de $US. 70.000.000"000.- (Setenta mil millones de dólares) sólo por el rubro de la exportación, lo que significa un promedio de $US. 3.500"000.000.- (Tres mil quinientos millones) al año. ¿Gracias a qué? A la nacionalización de nuestros hidrocarburos. Ahora lo que corresponde es que todos y cada uno de los bolivianos les pongamos el hombro a las autoridades legítimamente constituidas, incluidos los Prefectos, para que esos millonarios recursos sirvan para acabar con la lacerante pobreza, la ignorancia y las enfermedades. Debemos ser vigilantes, ser críticos constructivos e insobornables fiscalizadores de esos recursos.
Sería útil que todos mis amables lectores se interesen por leer un artículo publicado en el Nº 160 del quicenario "El juguete rabioso", titulado: ¿Y si los indios tuvieran la razón?", cuya autoría pertenece al doctor en medicina Víctor de Currea Lugo, que entre otras de las interesantes cosas que dice señala: "Esa persona nueva molesta: la feminista, el inmigrante en el norte, el árabe en Occidente, el indio en la ciudad, el pobre en el poder." (sic). En un otro artículo me referiré a la referencia que hace sobre la "teoría de que en las comunidades de primates hay un mono Alfa y uno Omega", por ser pertinente al tema aquí tratado.
No necesitamos pertenecer al partido de gobierno, no tenemos la calidad de buscapegas, ni nunca medramos por escribir, solo nos anima el interés nacional y sobre todo el futuro de las nuevas generaciones de bolivianos y es eso lo que todo ciudadano bien nacido debe procurar. Evo sabe escuchar, más de una vez le hemos hecho críticas de lo más severas, pero cordiales y sin ánimo de destruir.
Agoreros del desastre: cállense o váyanse donde están sus patrones o a su madre patria.