México | EFE
La poetisa Sor Juana Inés de la Cruz, los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo y las más de 400 mujeres asesinadas en la última década en Ciudad Juárez, serán recordados en México mañana y pasado, días de Todos los Santos y Difuntos.
La rectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, Carmen Beatriz López Portillo, en la capital mexicana, dijo a Efe que este año se colocó un altar monumental lleno de emblemas y símbolos relacionados con el conocimiento que acompañaron a la poetisa mexicana Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695).
Sor Juana, cuyo nombre verdadero fue Juana Inés de Asbaje y Ramírez, fue una gran figura de las letras barrocas hispanoamericanas, una rebelde que se hizo monja para poder dedicarse a las artes y al estudio.
Otro lugar artístico, en el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, en el sur de la capital mexicana, se colocó a partir del lunes, una ofrenda dedicada a Rivera (1886-1957) y a su esposa Frida Kahlo (1907-1954).
La subdirectora del museo Josefina Ramírez indicó que en este año en que se celebra el 49 Aniversario de la muerte de Diego Rivera, la ofrenda está dedicada a resaltar los alcatraces, flores blancas de largos tallos, que fueron una constante de su obra pictórica.
La ofrenda está complementada por un rebozo (mantilla) sobre una sandía, que representa sutilmente a Frida Kahlo, su esposa, "porque no se puede conocer a Diego sin su otra mitad", apuntó Ramírez.
Los altares de Día de Muertos en México también sirven para recordar a las personas que han muerto violentamente como los cientos de mujeres conocida como las "Muertas de Juárez", asesinadas en Ciudad Juárez en circunstancias poco claras desde 1993.
En Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso (Texas, EEUU), han sido asesinadas más de 400 mujeres en la última década y muchas otras han desaparecido pese a que las autoridades reconocen sólo 42 casos denunciados.
También se representa a las madres dolientes, enlutadas, y en otra instalación, con un cajón con arcilla agrietado, pequeñas cruces que simbolizan a cada una de las mujeres asesinadas.
El público puede escribir en un papel el nombre de una de las mujeres y colocarlo en las cruces como homenaje a estas víctimas mexicanas de la violencia contra la mujer.