La Paz | La Prensa.- La Fundación Jubileo, el brazo activo de la Iglesia Católica Boliviana, propone a las organizaciones sociales y al Gobierno exigir el perdón total de la deuda externa más allá del HIPC II, aplicar un impuesto a los ricos y que la cooperación internacional asuma parte de la carga del déficit fiscal porque es corresponsable del problema.
La propuesta, bajo estos lineamientos, será presentada hoy ante el Gobierno, la sociedad civil y otras organizaciones en el Panel: La deuda de Bolivia ¿un agujero negro?, por el responsable de la Unidad de Investigación y Análisis de la Fundación Jubileo, Alfred Gugler.
"Si bien el HIPC ha reducido bastante la deuda externa, a partir de 2002 ha crecido nuevamente, y ha llegado a los niveles pre HIPC (4.600 millones de dólares). Por ello, es necesario encarar el problema de la deuda externa y aquí nos sumamos a los llamados internacionales, incluso de los bilaterales como es el caso británico, que dicen que para los países que tienen tantas necesidades de inversión y con miras a las metas del Milenio, hay que llegar a una condonación total", sostuvo el especialista.
Análisis
El director ejecutivo de la fundación Jubileo, Juan Carlos Núñez, informó que la decisión de presentar esta propuesta de perdón total de la deuda externa es una iniciativa de la Iglesia Católica, en el marco de la campaña internacional Jubileo 2000 que se lleva adelante. La propuesta sale luego de analizar la coyuntura social y económica de los países más pobres del planeta.
De acuerdo con los datos de la organización, basados en las cifras del Banco Central de Bolivia (BCB) y de la Unidad de Análisis de Política
Económica (Udape), "durante los años 1990, el saldo de la deuda externa de Bolivia creció de 4.000 millones de dólares a aproximadamente 4.800 millones a mediados de la década, para bajar nuevamente a 4.300 millones a fines de 2002, debido mayormente al programa de alivio a la deuda HIPC".
Sin embargo, a causa de importantes desembolsos de nuevos créditos entre 2003 y 2004, el saldo llegó a un récord histórico de 5.000 millones de dólares el 2003 y bajó, sólo levemente, hasta fines de 2004, explica el informe de la fundación.
LA DEUDA EXTERNA SE HACE MÁS PESADA
Gugler explicó que, debido a esta situación del caso boliviano, la Fundación Jubileo se ha planteado una serie de iniciativas para resolver el problema que ocasiona la alta deuda.
Sin embargo, en el caso boliviano es necesario también considerar que una gran parte de su deuda externa se arrastra desde hace no más de cinco años, lo que complica cualquier negociación.
El saldo de la deuda externa pública boliviana (de mediano y largo plazo), a diciembre de 2004, alcanzó a 4.946 millones de dólares.
De ese total, la deuda multilateral (inclusive la que se tiene con el FMI) participaba con el 92 por ciento; la deuda multilateral con cerca al 8 por ciento y la comercial con el 0,01 por ciento.
El servicio de la deuda externa que se pagó el 2004 alcanzó a 276,8 millones de dólares, de ese monto 203,8 millones corresponden a amortizaciones de capital y 74 millones al pago de intereses y comisiones.
Es decir, si Bolivia habría limitado sus pagos, podría disponer de casi 180 millones de dólares adicionales por año en promedio, para la lucha contra la pobreza, explicó el analista.
La segunda propuesta para disminuir el alto endeudamiento interno y externo es que se cobre más impuestos a los que más ganan, dijo Gugler.