Bogotá | EFE
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, viajó hoy al caserío del noroeste del país en el que la guerrilla de las FARC mató el miércoles a 17 policías y dos civiles.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, acompaña al gobernante, quien encabezará en Tierradentro, la aldea rural que centró los ataques rebeldes, un consejo de seguridad, dijeron portavoces de la Casa de Nariño, la sede del Ejecutivo en Bogotá.
Uribe convocó la cita de seguridad el miércoles por la tarde, poco después de que la Policía Nacional informara del balance definitivo de las acciones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que comenzaron hacia las 02.00 locales (07.00 GMT) de ese día.
Los insurgentes lanzaron entonces un cilindro de gas doméstico cargado con explosivos contra la estación del escuadrón móvil de carabineros que se había establecido hace cuatro meses en Tierradentro, caserío a más de 500 kilómetros al noroeste de Bogotá y en Montelíbano, localidad del departamento de Córdoba.
Cerca de setenta carabineros se hallaban en el caserío, situado en una región que hasta hace poco estuvo bajo control de la ahora desmovilizada organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Un policía murió en este ataque y cuatro resultaron heridos.
Otros 16 efectivos y dos civiles perdieron la vida en una emboscada posterior a un contingente policial de refuerzo.
De cinco a once guerrilleros también pudieron morir en los ataques, según versiones de los lugareños, pero hasta anoche las tropas sólo habían rescatado los cadáveres de tres presuntos rebeldes.
Tres policías más y dos civiles también resultaron heridos en esta celada, según un informe divulgado anoche por el Ministerio de Defensa, que criticó a los rebeldes por haber utilizado "armas no convencionales" "Estos hechos demuestran que la voluntad de paz de las FARC es inexistente y que continúan con su doble discurso", dijo el titular de esa dependencia, quien pidió a la comunidad internacional que condene "estos ataques indiscriminados que involucran y afectan directamente a la población civil".
Además del ministro Santos, en el consejo de seguridad convocado por Uribe participarán los altos mandos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, quienes la víspera se desplazaron al lugar.
Las operaciones contra los atacantes son coordinadas desde entonces por los comandantes de las Fuerzas Militares y del Ejército, los generales Fredy Padilla y Mario Montoya, respectivamente, junto al director de la Policía Nacional, el general Jorge Daniel Castro.