El Ministerio de Desarrollo Rural dispone de aproximadamente 15 millones de dólares para implementar la "Revolución Agraria Mecanizada" que consiste en la adjudicación de 800 tractores y 1.000 unidades de maquinaria agrícola en beneficio de comunidades, sindicatos, cooperativas organizaciones económicas campesinas e indígenas y municipios para desarrollar la agricultura comunitaria.
Tras entregar los primeros 50 de 800 tractores, programados hasta fin de año, el ministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Hugo Salvatierra, indicó que "a diferencia de anteriores gobiernos que negociaron con créditos para mecanizar el agro, la revolución agraria entrega maquinaria a precios accesibles a la capacidad económica de los sindicatos y comunidades".
Se trata de 50 tractores de Venezuela, 290 de España, 280 de China, con implementos agrícolas, 80 arados, 120 motobombas, 120 motocultores, 40 camiones y tres camiones cisternas, entre otros, que están disponibles para el agro y que serán adjudicados hasta fin de año.
Salvatierra anunció que para el próximo año, merced a conversaciones adelantadas con gobiernos de España, Argentina e India, el Gobierno está en condiciones de adjudicar 2 mil tractores destinados al uso y aprovechamiento colectivo de las organizaciones sociales.
Requisitos
Para que las organizaciones puedan adjudicarse tractores y maquinaria agrícola, deben demostrar que cuentan con personería jurídica y pagar una cuota inicial de 300 dólares para contar con tractores que tienen un valor entre 5.200 y 12 mil dólares, en plazos de 15 años, cinco años de gracia y sin intereses económicos.
Bajo esas condiciones, el Presidente de la República entregó ayer los primeros tractores Marca Agria, de procedencia española, a la Confederación Sindical Unida de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) y al municipio de Cliza.
SECTORES CAMPESINOS RESALTAN MEDIDAS
Julia Mosúa, Confederación Indígena del Oriente Boliviano (Cidob)
Después de las históricas marchas indígenas por dignidad y territorio que realizamos en la década del 90, la situación económica y las condiciones de vida no han mejorado mucho en los 34 pueblos indígenas de las tierras bajas.
Tenemos esperanza que la segunda reforma agraria va a respetar nuestros derechos sobre 5 millones de hectáreas de Tierras Comunitarias de Origen (TCOs) que actualmente ocupamos legalmente. Pero al mismo, tiempo esperamos que el saneamiento concluya sobre otros 17 millones de hectáreas, para completar la demanda de las tierras bajas de oriente que llega a 22 millones de hectáreas.
Hemos llegado desde las tierras bajas para apoyar al Gobierno en la revolución agraria, porque sabemos que es un Gobierno de nuestra misma clase y entiende nuestra realidad.
Isaac Ávalos, Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb)
Este 2 de agosto, en Ucureña, comienza la revolución agraria, porque la iniciada hace 53 años, en este mismo lugar, no resolvió los problemas de tierras del sector campesino e indígena del país. Por el fraccionamiento de su terreno actualmente millones de campesinos e indígenas viven en la extrema pobreza; mientras que en el oriente pocas familias concentraron miles de hectáreas y viven como reyes.
Para los indígenas y campesinos es importante la Revolución Agraria para corregir la mala distribución de tierras y mejorar la calidad de vida, mediante la dotación de maquinaria, acceso a crédito blando, asistencia técnica, políticas de producción y mercado para nuestros productos. Queremos que el gobierno de Evo Morales corrija esta injusticia de más de 500 años de avasallamiento.