Con la experiencia de confeccionar prendas de vestir en tela y la satisfacción de haber costurado un vestido largo en cuero, color lila, para una cliente en Buenos Aires, Argentina, que pagó "buen precio", Vilma Correa de Flores, incursionó en 1994 agresivamente en el diseño y producción de artículos de cuero en general para el mercado local, con una máquina de coser a pedal.
Durante 10 años comercializó billeteras, carteras, cinturones, chamarras, monederos, porta documentos, maletines e incluso calzados en ferias regionales, hasta que el patrono de su pueblo natal, Santiago de Anzaldo, dice, le hizo el milagro de abrir las puertas del mercado noruego a sus monederos trenzados y grabados en la Feria Internacional de Cochabamba 2004.
Exportación
Un empresario noruego, cuenta la empresaria, pagó por adelantado 12 mil bolivianos por la primera exportación de 3 mil monederos artísticamente elaborados y en cinco colores llamativos.
"La racha exportadora", como comenta Vilma Correa se amplió por los siguientes meses, habiendo alcanzado las 10 mil unidades por un valor de 40 mil bolivianos, en diciembre del año pasado. "Tuvimos que contratar hasta tres operarios y recurrir a los hijos y sobrinos para cumplir con el envío", recuerda.
La marroquinería Santiago produce actualmente un promedio de 1.500 piezas de artículos de cuero para el mercado local e intermediarios de La Paz, Oruro y Santa Cruz en su taller, de 100 metros cuadrados y 14 máquinas modernas instaladas en la calle Incachaca de la zona de Loreto.
Junto a su esposo Luis, sueña con trasladarse a otro lugar y ampliar el taller, incorporar moderna tecnología en la producción y retomar la exportación de sus productos, con una inversión estimada en 50 mil dólares en los próximos dos años.
"Bajo la protección del Señor Santiago de Alzaldo, estamos trabajando día y noche para crecer como empresa familiar"
Vilma Correa - Empresaria