"Nunca había pensando construir mi propia casa, pero con la ayuda de los demás vecinos se hizo realidad. Siempre pensaba que costaba muy cara, no había sido así". Así se expresa Ana María Aguilar, una jefa de hogar que junto con otras 370 personas, la mayoría mujeres, hizo lo que en principio parecía imposible: levantar una casa con sus propias manos y con créditos de Pro Hábitat.
Mujeres como Ana María de la Comunidad María Auxiliadora llevan adelante este sueño desde el año 2000, tras haber comenzado comprando un terreno de 12 hectáreas en Sivingani.
Las primeras casas se levantaron con los ahorros propios de las familias, con el pasanaku y con la ayuda mutua (el ayni) de los futuros vecinos.
La mayoría son mujeres. Sus esposos se hallan en el extranjero, trabajando. Otras son viudas y hasta divorciadas. Pocas viven con sus parejas.
Hasta el momento, construyeron 100 casas, con el apoyo de los varones. Ellas cargan ladrillo, preparan la mezcla de cemento, levantan piedras y hasta tienen que hacer trabajos de afinado en la parte interior.
"Estamos organizados en grupos, para la construcción de nuestras viviendas y hacer algunos mejoras en las calles. Para la construcción de nuestras casas, hemos tenido que hacer cadenas para trasladar ladrillo, arena, las bolsas de cemento y hasta trabajar como albañiles", comenta Juana Aguilar, que ya construyó su vivienda.
Según la jefa de la comunidad, Rose Mary Irusta, los miembros de la comunidad decidieron crear un proyecto de vivienda social dirigido a personas de escasos recursos económicos, especialmente con mujeres a las que se las tomó como jefas de hogar.
La gente de la comunidad es solidaria, dice Irusta, todos se preocupan por todos, ayudan a los enfermos y tienen que trabajar todos los domingos en alguna actividad por el progreso de este sector.
EN SIETE AÑOS DE VIDA
En siete años de vida, la Comunidad María Auxiliadora, con el apoyo de Pro-Hábitat, logró:
-- 100 viviendas, luz, alumbrado público y sistema de agua potable con su propio pozo y alcantarillado.
-- Un sistema de tratamiento de las aguas servidas para riego.
-- Un parque infantil y canchas deportivas.
-- Área de forestación con 500 árboles de diferentes especies.
Apoyo de Pro-Habitat
-- Pro-Hábitat trabaja en Cochabamba desde 2000 y empezó a otorgar créditos para la construcción de viviendas de tipo progresivo en la Comunidad de María Auxiliadora.
-- Según el vicepresidente de Pro-Hábitat, Guillermo Bazoberry, la institución otorga créditos de 500 a 1.500 dólares para trabajos de mejoramiento de sus viviendas, construcciones nuevas y dotación de servicios básicos.
--Pro-Hábitat presta asistencia técnica para la construcción de las viviendas y para la capacitación del Comité de Vivienda.