Bagdad | Ap.- Un suicida detonó ayer los explosivos que llevaba en su vehículo en un poblado chií al sur de Bagdad, matando a 20 personas y dejando heridas a 61, todas iraquíes, dijeron las autoridades.
Por otra parte, cuatro efectivos estadounidenses murieron en Ramadi en un ataque con bomba.
El ataque suicida de insurgentes suníes perpetrado a las 4.55 de la tarde de ayer causó graves daños en una zona donde hay un mercado, un restaurante, una mezquita y paradas de autobús en Musayib, un
pueblo habitado mayoritariamente por chiíes 60 kilómetros al sur de Bagdad, dijo el capitán de policía Muthana Jalid.
La explosión parecía apuntar a personas que compraban frutas y verduras poco antes del fin del ayuno diario del mes sagrado de Ramadán.
El mercado estaba atestado en la víspera de Eid al-Fitr, los tres días de fiesta que concluyen el Ramadán, cuando las familias compran alimentos y postres para agasajar a familiares y amigos.
"Los insurgentes querían causar la mayor cantidad de bajas posible", dijo Jalid, y añadió que la mayoría de las víctimas parecían ser civiles.
En otros hechos de violencia desatados ayer, 11 iraquíes murieron y 23 resultaron heridos en tres ataques con bombas.
Por otra parte, un avión estadounidense lanzó dos bombas sobre un presunto centro de mando insurgente cerca de Ramadi, y en principio no se sabía si provocó bajas.
Los combates en Ramadi comenzaron el martes por la noche cuando insurgentes con armas cortas, cohetes y explosivos atacaron a las patrullas estadounidenses, dijo el capitán de policía Nassir al-Alousi.
Un vídeo de Associated Press Televisión filmado ayer en las calles de Ramadi mostraba un vehículo civil en llamas y lo que parecía ser los restos del blindado Humvee.
Una multitud de iraquíes se congregó en el lugar y un hombre, que agitaba una metralleta dañada, dijo que los ataques causaron bajas en las fuerzas estadounidenses.
El mando militar estadounidense dijo que un marine y un marinero murieron en Ramadi cuando su vehículo detonó una bomba caminera.
CAE HELICÓPTERO
Se informó que un helicóptero AH-1W Super Cobra cayó alrededor de las 8.10 de la mañana de ayer cerca de Ramadi, 115 kilómetros al oeste de Bagdad, y murieron los dos tripulantes. Se investigaba la causa de la caída, dijo el vocero militar.
Un iraquí dijo a AP Televisión que él vio la caída, y que insurgentes "dispararon al helicóptero y lo derribaron".
Los dos iraquíes se negaron a identificarse por miedo a las represalias en Ramadi, donde son frecuentes los combates entre las fuerzas de ocupación y los insurgentes.
Con las muertes de ayer suman por lo menos 2.032 las bajas militares estadounidenses desde la invasión en marzo del 2003, según el recuento de la AP.