Si va a consumir masitas durante la fiesta del Día de Difuntos, los profesionales en salud recomiendan algunos aspectos importantes, como que la masa esté fresca, seca en su interior, liviana y que no hayan transcurrido más de 15 días desde su elaboración.
La recomendación la hace la responsable de Coordinación de Laboratorio de la Escuela Técnica de Salud, Maribel Vásquez, en el contexto de las fiestas de Todos Santos y Día de los Difuntos.
Si la cantidad de pan o masas que almacenamos es alta (algo que de por sí no es aconsejable) deberemos mantenerlos en un ambiente fresco, no expuesto a polución, ya que los mohos u hongos están latentes en el aire y pueden aparecer alrededor de las dos semanas. "Si lo hacemos endurar, mucho mejor", explica.
Un riesgo mayor se da con las "caritas" de las t´antawawas, cuyo material de yeso aumenta la carga bacteriana en los panes y con el tiempo transcurrido es más probable que existan más hongos.
Los panes en bolsas suelen cumplir con los requisitos solicitados, como el número de Registro de Saneamiento (físico químico), parámetros bromatológicos, microbiológicos, inspección de ambiente, laboratorio y nutricional, sugirió Vásquez.
La Unidad de Servicios al Ciudadano (ex Intendencia Municipal) controla el bromato de potasio y las condiciones higiénicas en el producto terminado, según informó el jefe de Higiene y Control de Calidad, Marco Ferrufino.