Tumbas desmoronadas, aviones de plástico en las "mesas" para que el alma vuelva más rápido, emigrantes que volvían del exterior sólo para echarse de menos de sus seres queridos, llanto, mucho llanto, rezos y coros de niños, fueron algunas de las imágenes que ofrecieron los cementerios de las provincias de Cochabamba en el día de Todos Santos que se celebró ayer en todo el departamento.
Desde Arani hasta Tarata del valle alto, los cementerios se vieron colmados ayer de miles de personas que acudieron a despedir a sus seres queridos en la tradicional alma kacharpaya, con los últimos rezos a cargo de sus familiares.
La novedad de esta fiesta religiosa fue que los familiares de los difuntos se hicieron presentes, algunos incluso retornando de otros países, en los lugares donde fueron enterrados sus seres queridos.
Muchos creyentes en el cementerio preparan todavía una pequeña tumba para hacer rezar. En el valle alto, la gente ha innovado el rito, desde la gestión pasada, de incluir en las mesas de mast´aku aviones de plástico "para que las almas vuelvan más rápido al cielo".
Desde las 12:00, la gente empezó acudir a los cementerios generales de Arani, Punata, Cliza y Tarata, cargada de flores, agua y algunas coronas. Los considerados "mosoj aya" (nuevos dolientes) llevaron t´anta wawas, urpus, fruta y otros productos para hacer rezar.
Los creyentes explican que todos estos productos se incluyen para que las almas se vayan contentas y alegres después de haber compartido por 24 horas con sus familiares y de haber disfrutado de todo lo que gustaban en vida.
"Las almitas, este día, se van felices al otro mundo, para vivir a lado del Señor, pero, como una forma de alegrar su conciencia y que no se vayan molestas, les preparamos en la mesa toda clase de alimentos para que se lleven cuando se vayan", comenta Salomé Escóbar, de la población de Arani.
En los cementerios, tampoco faltaron las bandas musicales, conjuntos folklóricos, mariachis y otros que acompañaron, por algunos minutos, el dolor de los familiares dolientes. Los niños y personas adultas se encargaron de rezar a cambio de t´anta wawas y algunos urpus.
Las bebidas alcohólicas
Las bebidas alcohólicas tampoco faltaron en la fiesta de Todos Santos. A diferencia de las restricciones impuestas en el Cementerio General de Cochabamba, los panteones del valle alto permitieron el ingreso las bebidas. Incluso, los familiares de los difuntos podían beber libremente.
Las autoridades municipales explicaron que los concejos dictaron ordenanzas prohibiendo estas libertades, pero pudieron más las costumbres. Además, el escaso número de policías municipales desplazados en los camposantos no tuvo la fuerza necesaria para decomisar o evitar el consumo.
Sin embargo, existe el compromiso de las autoridades municipales de concienciar a la gente para la próxima gestión.
En los cementerios de Arani, Punata, Cliza y Tarata hubo abundante suministro de agua potable, tanto para consumo como para utilizar en los recipientes para las flores, incluso para hacer la limpieza de los nichos.