Santa Cruz | Anf.- Propietarios de las cabañas y viviendas que fueron arrasadas por las aguas del río Yapacaní en días pasados, en las proximidades del puente, situado a unos 131 de la carretera a Cochabamba, responsabilizaron a un juez agrario de la zona por ordenar la suspensión de unos trabajos de canalización del cauce, según la Dirección Jurídica de la Prefectura de Santa Cruz.
El informe señala que unas 23 familias quedaron damnificadas en la zona, donde se venía realizando trabajos de reencauce de las aguas por la mitad del río. Pero el juez agrario de Yapacaní, Santa Cruz Yale Medina, decretó la suspensión de los trabajos cuando faltaban apenas 300 metros para el desvío de las aguas, ante un recurso legal que había interpuesto Sarai Valdivia Araníbar contra la Prefectura, el Servicio de Reencausamiento del Río Piraí (Searpi) y el Servicio Nacional de Caminos, en defensa de una plantación de mandarinas de su propiedad.
Según Juana Ferreira, abogada de la Dirección Jurídica de la Prefectura, el citado juez no observó que la plantación estaba en medio del río, y no a 500 metros de distancia como establecen algunas normas.
Indicó que ya se cuenta con un informe pericial, que será puesto a conocimiento de la Justicia donde radica la demanda. A su vez, el secretario general de la Prefectura, Raúl Sanjinés, enfatizó en que el problema se debió al proceso judicial que no permitió concluir con los trabajos de canalización.