Buenos Aires | Efe.- Aprovechar los 55.000 millones de dólares que habrán dejado las remesas a fin de 2005 en Latinoamérica y el Caribe para impulsar el desarrollo de la región es el reto que lanzó ayer en Argentina el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Unos 150 millones de dólares llegan cada día a la zona por esta vía, que reporta muchos más ingresos a los países que la ayuda internacional y los préstamos de los propios bancos, según datos facilitados por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), dependiente del BID, en una conferencia de prensa celebrada en Buenos Aires.
El 38 por ciento de los habitantes de la República Dominicana recibe dinero por medio de las remesas que envían los emigrados del país, revela un estudio presentado en la conferencia por Sergio Bendixen, coordinador de sondeos elaborados por el Fomin.
Bolivia y Brasil
El objetivo se ha empezando a llevar a cabo, por ejemplo, en Bolivia y Brasil puesto que, como explicó Bendixen, "alrededor del 55 por ciento de las remesas que reciben estos países se están invirtiendo ya en abrir pequeños negocios y construir viviendas".
El porcentaje de personas que se benefician de estos flujos económicos es también muy significativo en El Salvador (28 por ciento), Guatemala (24 por ciento) y México (18).
De ahí la importancia de que ese dinero "tenga un mayor impacto en la reducción de la pobreza y el impulso al ahorro, la educación y la vivienda en los países de origen de los emigrados", en palabras del gerente del Fomin, Donald F. Terry.
Todo aquello incentiva la economía local, en opinión del investigador del centro de estudios Interamerican Dialogue de Washington, Manuel Orozco, para quien el reto está en fomentar que el envío de remesas se haga cada vez más a través del sistema bancario y en introducir nuevas tecnologías capaces de abaratar los costos.
Desde la Cumbre extraordinaria de las Américas, que tuvo lugar en el año 2003 en la ciudad mexicana de Monterrey y en la que los jefes de estado del continente reclamaron una reducción de las tasas y comisiones del servicio, el coste promedio del envío de una remesa de 250 dólares ha bajado del 12,5 al 7 por ciento.
Esta reducción de costos explica también que el porcentaje de los emigrantes latinoamericanos y caribeños residentes en Estados Unidos que remite dinero a sus países de origen haya subido desde 2001 del 45 al 61 por ciento.
Anuncian disertación sobre la "democracia financiera"
Durante la IV Cumbre de las Américas, que se celebrará el 4 y 5 de noviembre en Mar del Plata con la presencia confirmada de 33 presidentes del continente, el titular del BID, Luis Alberto Moreno, disertará sobre las oportunidades que ofrece el aumento de remesas de cara a implantar la "democracia financiera" en Latinoamérica. El objetivo es integrar en el sistema financiero formal a millones de familias de la región que aún carecen de acceso a servicios como cuentas de ahorro, créditos o préstamos hipotecarios.
El aumento en la llegada de remesas a la región es generalizado, tal como se desprende del estudio de Bendixen, y está ligado al incremento en la frecuencia de los envíos, puesto que muchos emigrados a los países analizados en el informe (Estados Unidos de Norteamérica, España y Japón) mandan dinero a sus familias casi mensualmente, dijeron los informates. Se refirieron también a que el porcentaje de los emigrantes latinoamericanos y caribeños residentes en Estados Unidos que remiten dinero a sus países de origen ha subido desde 2001 del 45 al 61 por ciento.