Washington | EFE
El embajador de Irán ante el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Ali Asghar Soltanieh, dijo ayer que su país está preparado para negociar sobre su programa nuclear, pero "sin condiciones previas".
"Estamos listos para volver a la mesa de negociaciones y eliminar cualquier ambigüedad sobre nuestras actividades nucleares", señaló Soltanieh en una entrevista con la cadena de televisión "CNN".
El embajador señaló que su país continúa con el enriquecimiento de uranio y defendió su derecho a mantener esas actividades, que enfatizó que sólo tienen objetivos pacíficos.
El Consejo de Seguridad de la ONU dio hace un mes un ultimátum a Irán para que detuviese el enriquecimiento, o se enfrentase a posibles sanciones, pero la fecha límite pasó el 31 de agosto sin que Teherán se plegase a la demanda.
El presidente de EEUU, George W. Bush, afirmó ese día que Irán deberá enfrentarse a "consecuencias" por su desafío al mundo.
No obstante, Soltanieh rechazó esas presiones. "En el mundo civilizado el lenguaje de las amenazas y la intimidación no funcionan", dijo.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, comunicó al secretario general de la ONU, Kofi Annan -quien visita Irán-, que su país no piensa suspender el enriquecimiento de uranio como condición previa a las negociaciones nucleares.
El sábado, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) dieron un nuevo margen a Irán para que suspenda el procesamiento del uranio, pero advirtieron de que no dispone de un tiempo indefinido.