Islamabad | Efe
Cinco de los desplazados por el terremoto ocurrido en octubre en el norte de Pakistán han muerto debido a las bajas temperaturas que se registran en la zona en la última semana, según informó ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El director de la OMS en Pakistán, Khalif Bile, afirmó que el porcentaje de infecciones respiratorias agudas entre los 3,5 millones de refugiados que perdieron sus hogares en el seísmo se ha incrementado en un 19 por ciento, sobre todo entre los niños.
"Podría haber un mayor incremento de estas enfermedades en los próximos días", afirmó Bile, quien agregó que "tenemos que mantener calientes a los niños con calor, ropas calientes y dándoles suficiente comida".
"Nuestra principal preocupación es prevenir que se extiendan las enfermedades y evitar que la gente muera de frío para que esto no se convierta en un nuevo desastre que siga al provocado por el terremoto", añadió.
Zulifquar Wasim, un empleado de las Naciones Unidas, informó que los vuelos de rescate en helicóptero se reanudaron ayer después de varios días sin volar debido al mal tiempo.
Pero las previsiones meteorológicas indican que la nieve continuará en el norte de Pakistán al menos durante los tres próximos días.
El terremoto ocurrido el pasado 8 de octubre, de 7,6 grados de intensidad en la escala Richter, acabó con la vida de unas 86.000 personas en Pakistán, además de otras 1.500 en el norte de la India, y causó heridas a otras 100.000.