Bagdad | Ap
Un atacante suicida detonó sus explosivos y mató a 32 personas e hirió a decenas más en el funeral del sobrino de un político chií, en uno de los múltiples ataques ocurridos ayer que quitaron la vida en total a 52 personas, en el día más cruento en Irak desde los comicios del 15 de diciembre.
El aumento de la violencia ocurre precisamente cuando los tres partidos políticos más importantes de Irak están a punto de formar un gobierno de coalición que incluirá a chiís, sunís y curdos, según un político chií.
Además, los insurgentes atacaron ayer un convoy de 60 camiones cisternas con granadas antitanques y ametralladoras, destruyendo cuatro de los camiones y dañando otros 15, dijo la policía,
El ataque contra el convoy que se dirigía a Bagdad desde la norteña refinería de Beiji ocurrió dos días después que el gobierno iraquí prometiera medidas adicionales de protección para los convoyes de combustible.