Arizona, EEUU | Agencias
El presidente George W. Bush no se cansa de repetir que los demócratas son demasiado blandos en la lucha contra el terrorismo. Pero su mensaje con fines electorales está siendo acallado por el escándalo en torno al comportamiento de un legislador republicano y la respuesta de su partido.
A medida que se acercan las elecciones de noviembre, en las que los demócratas aspiran a quitar a los republicanos el control del Congreso, Bush trata de enfocar toda la atención en la economía y la batalla contra el terrorismo.
Su mensaje, no obstante, está pasando a segundo plano, relegado por el escándalo acerca de la conducta del representante Mark Foley, quien renunció a su banca tras revelarse que había enviado mensajes eróticos por Internet a un mensajero, y al manejo de la situación por parte de los líderes republicanos de la cámara baja.
Un factor determinante es cuándo se enteraron los líderes partidarios del comportamiento de Foley, y con qué celeridad actuaron.
Bush condenó el comportamiento de Foley, pero defendió al líder de la cámara baja, Dennis Hastert, cuya renuncia solicitan algunos.
Estrategas republicanos temen que el escándalo pueda desalentar a los votantes republicanos y Bush está empeñado en asegurarse de que van a las urnas.
Alerta
Por su parte, un alto funcionario del Congreso dijo ayer que alertó a la presidencia de la cámara baja hace dos años acerca de la conducta sospechosa de Foley.
Kirk Fordham dijo que cuando le hablaron de la conducta incorrecta de Foley con los mensajeros, tuvo "más de una conversación con el personal de mayor jerarquía de la Cámara de Representantes (el presidente Dennis Hastert) para pedir que intervinieran".
El republicano Foley, de 52 años, renunció el viernes pasado después de que se le mostraron mensajes electrónicos sexualmente explícitos que había enviado a mensajeros adolescentes. Desde entonces ingresó a un centro para rehabilitación de alcohólicos ubicado en un lugar que no fue dado a conocer y, a través de su abogado, ha negado haber tenido contactos sexuales con menores de edad.