Los Tiempos y Agencias
El comandante nacional de la Policía, Isaac Pimentel, informó que un contingente policial fue desplazado y se encuentra ya en la zona del Parque Nacional Carrasco para reforzar las tareas de erradicación de los cultivos de coca y la interdicción al narcotráfico en toda el área. La confirmación del traslado de esos refuerzos, fue tomada por los dirigentes de los colonos de la zona de Yungas de Vandiola como una provocación, debido a que los campesinos de la zona se encuentran en vigilia y dispuesto a evitar la reducción de sus cultivos.
El dirigente de la Subcentral Icuna, Santos Miranda advirtió que este desplazamiento de efectivos y las repetidas declaraciones de autoridades del gobierno, en las que los vinculan con el narcotráfico y tildan a los pobladores de Vandiola de narcotraficantes no hacen otra cosa que entorpecer las negociaciones iniciadas con el ministro de la Presidencia, Ramón Quintana, la noche del martes y vulnerar el cuarto intermedio de 15 días acordado con esa autoridad.
El comandante nacional de la Policía informó ayer en Cochabamba, donde llego para entregar un carro bombero, informó que el contingente policial, aunque no quiso referirse al número por razones de seguridad, pero que extraoficialmente se conoció que son casi 500 efectivos, fue desplazado al Parque Carrasco en cumplimiento de la instrucción directa del presidente Evo Morales.
Dijo que este contingente tiene la misión de evitar un rebrote de violencia, luego de los lamentables hechos ocurridos la semana pasada en los que murieron dos colonos y resultaron heridos dos policías, y coadyuvar la tarea de los efectivos de Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar), de continuar con la interdicción al narcotráfico en toda la zona.
Asimismo dijo que las Fuerzas Armadas realizarán similar operación para reforzar las tareas de erradicación de los cultivos de coca en la zona del Parque.
El dirigente de los colonos Emilio Caero declaró ayer a la prensa paceña que el mandatario pretende engañar a sus compañeros de trabajo e insistió en que en su área no hay bandas de traficantes. Cuestionó el desplazamiento de las fuerzas de seguridad, estando vigente un cuarto intermedio de 15 días.
"Que (Morales) no esté engañando a nuestros propios compañeros porque, si va a tratar de engañar, no va a ver dos (muertos) nomás, sino posiblemente, cuatro, cinco o diez", advirtió el sindicalista al salir del Palacio de Gobierno.
A su lado, otro representante dijo que no asume responsabilidad futura "si hay algunas matanzas" como la que ya ocurrió la semana anterior.
Por su parte, el Gobierno volvió ayer a decir que gran parte de la coca producida en Vandiola no tiene mercado legal y, en consecuencia, se deduce que es vendida a las mafias del narcotráfico.
El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, sostuvo que está confirmado que "hay gente armada en el lugar", indudablemente ligada por los grupos ilícitos que trafican con drogas.
Medio millar de policías fue enviado a la FTC instalada en el Parque Carrasco, donde está prohibida toda producción de coca, anunció la autoridad.
Cáceres aclaró que continuarán dialogando con los dirigentes de Vandiola pero aclaró que "eso no significa que las tareas de erradicación (de las plantaciones excedentes) van a parar".
Asegura presencia de colombianos
El Gobierno aseveró ayer que los narcotraficantes colombianos operan armados en el Parque Nacional Carrasco y proveen armamento a los colonos del lugar para que obstaculicen la labor de las Fuerzas de Tarea Conjunta (FTC) y de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).
El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, dijo que tras las primeras investigaciones se ha confirmado la presencia armada de narcotraficantes en el lugar y que éstos estarían utilizando a los campesinos para que cultiven coca ilegal, aprovechando que no tienen medios económicos para mantener a sus familias.
Dijo que por ello los colonos insisten en el cultivo de coca (existen 450 hectáreas ilegales en el lugar) porque es más fácil y que además, el narcotráfico les provee de armamento y les paga dinero, por día, para que realicen vigilias constantes destinadas a contrarrestar las tareas de las fuerzas combinadas del Ejército y la Policía. "Esta situación no será permitida", señaló la autoridad.
Cáceres explicó que frente a esta situación, el Gobierno determinó reforzar la custodia en el Parque Carrasco con el envío de efectivos policiales y militares que fortificarán las tareas de las fuerzas combinadas.
La ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, dijo por su parte que de esta manera no se permitirá el cultivo de coca en el Parque Carrasco, el Isiboro Sécure y en el Parque Madidi.