Río de Janeiro | EFE
La Aeronáutica brasileña advirtió ayer que es "prematuro" señalar por ahora a los posibles responsables del accidente que el viernes causó la muerte de los 155 ocupantes de un Boeing 737-800 de la aerolínea GOL en la Amazonía.
La advertencia fue hecha en medio de las numerosas versiones de prensa que, citando fuentes oficiales que no identifican, señalan a los pilotos estadounidenses de un avión ejecutivo Legacy como los presuntos responsables de la mayor tragedia aérea de la historia de Brasil.
El Boeing, que realizaba un vuelo entre Manaos y Río de Janeiro con escala en Brasilia, se estrelló en la tarde del viernes en un lugar selvático y aislado de la Amazonía tras haber chocado en pleno vuelo con el Legacy, que se dirigía a Estados Unidos con siete personas a bordo.
El avión ejecutivo consiguió hacer un aterrizaje de emergencia con averías en un ala y sus ocupantes informaron de que apenas vieron una sombra y escucharon un fuerte ruido antes de sentir un impacto.
"El comando de la Aeronáutica reitera que no existe ninguna confirmación en relación a posibles responsables por el accidente", aseguró un comunicado divulgado ayer por la Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac).
"Sería prematuro atribuir posibles responsabilidades o establecer cualquier juicio de valor al respecto, o tejer comentarios en este momento, ya que las investigaciones están en curso", agrega el texto.
Según versiones divulgadas ayer por algunos diarios brasileños, peritos de la Aeronáutica, que no son citados, consideran que el piloto y el copiloto del Legacy tuvieron parte de la responsabilidad en el accidente por mantener al aparato en una altura no autorizada y negarse a atender los llamados hechos por las torres de control.
Las mismas versiones indican que el Legacy había sido autorizado a volar a 37 mil pies de altura (11.285 metros) entre Sao José dos Campos y Brasilia, desde donde debía proseguir a 36 mil pies de altura (10.980 metros) hasta Manaos, en donde iba a hacer una escala.
Volaban a la misma altura
"Alguno de los dos aparatos debía estar fuera de su ruta. El Boeing tenía que estar a una altura de 37 mil pies y el avión ejecutivo a unos 36 mil pies. Pero aún no podemos afirmar cuál se salió de su ruta", dijo el martes el comandante de la Aeronáutica, general Luis Carlos Bueno.
El ministro de Defensa, Waldir Pires, en declaraciones a la televisión Globo, afirmó ayer que ninguno de los dos aviones recibió autorización para cambiar su altura.
El piloto estadounidense Joseph Lepore y el copiloto Jean Paulo Palladino tuvieron que entregarle sus pasaportes el martes a la Policía por una orden judicial que les impide abandonar Brasil.
Según el fiscal Adriano Roberto Alves, que pidió la retención de los pasaportes, los documentos serán devueltos al final de la investigación debido a que "existen varias líneas de investigación (de las causas del accidente) y no está descartada una falla por parte de los pilotos" del avión ejecutivo.
Los dos pilotos, que inicialmente fueron "invitados" a permanecer en el país para colaborar en las investigaciones, han tenido que dar explicaciones a la Policía, la Aeronáutica y la Agencia Nacional de Aviación Civil en diferentes interrogatorios.