6 toros de más de 500 kilos
Se enfrentarán hoy a miles de pobladores sumidos bajo los efectos del alcohol en su intento fallido de huir los 800 metros que los separan de la muerte.
Con datos de agencias e Internet.- Miles de gentes se reúnen eufóricas hoy en Pamplona, España, para aplaudir y correr en la largada de los toros a la plaza del ayuntamiento que celebra durante una semana este tradicional y centenario festejo.
Para bien de muchos, la adrenalina corre, al igual que la bebida, la abundante comida, las distracciones y la sangre; pero para mal de otros, más que un festejo es una aberración el tan aplaudido callejón de 800 metros que lleva a los toros hacia la muerte segura.
Durante siglos las corridas han tenido inmensa acogida en España, y pese al trabajo de activistas que se oponen al sufrimiento de los animales, los actos continúan.
Pero en estas fechas no solo los toros salen dañados, sino decenas de hombres, mujeres y niños, que en fechas como éstas caen accidentados a causa de los pizotazos, patadas o cornadas que los cuadrúpedos reparten desesperados durante el trayecto en su intento de escapar.
La celebración
Esta fiesta taurina española, internacionalmente conocida, comienzan con el lanzamiento del "chupinazo", cohete que anuncia el inicio del jolgorio en la norteña ciudad de Pamplona, que viste sus calles de blanco y rojo.
El traje
Al mediodía de mañana, en la plaza cada año una multitud de personas vestidas con el traje típico: pantalón y camisa blancos, y fajín rojo en la cintura, gritan "íViva San Fermín!", tras escuchar el estruendo del cohete.
Los encierros
El acto más popular es el encierro: cada día a las 08.00 (06.00 GMT) cientos de personas corren delante de los toros los 800 metros que separan los corrales de Santo Domingo, donde pasan la noche, a la plaza donde serán lidiados por la tarde.
El recorrido
Transcurre por el casco histórico de Pamplona y se prolonga durante cuatro interminables minutos por sinuosas calles que se convierten en un lugar peligroso debido a toros y a los efectos del alcohol ingerido por algunos corredores.
El día "D"
El jueves 7 la imagen de San Fermín, patrón de la ciudad, recorre las calles con gaiteros, vítores y los cantos de jotas (tonadas típicas de la región). Por la noche en toda la ciudad se celebran verbenas, conciertos y fuegos artificiales
Además
También se celebra la popular "comparsa", un desfile de "gigantes y cabezudos" que representan a América, Africa, Europa y Asia en figuras de más de cuatro metros, mientras los kilikis (disfrazados) asustan a los niños.
El fin
Los Sanfermines terminarán en la medianoche del día 14, cuando los pamploneses acudan con velas a la misma plaza donde se disparó el "chupinazo", se quiten los pañuelos rojos del cuello y esperen a que el alcalde cierre el festejo.
Protestas contra las corridas de toros
Centenares de defensores de los derechos de los animales -- algunos de ellos en ropa interior -- desfilaron el martes por las calles de Pamplona para protestar contra las corridas en toros la víspera del comienzo de la famosa fiesta de San Fermín, en que ocho toros corren libremente por una calle de la ciudad.
Tras una pancarta que decía "No a las corridas de toros", unos 700 seguidores del Grupo para el Tratamiento Etico de los Animales
(PETA por sus siglas en inglés) marcharon por la misma calle adoquinada por donde se lanzan los toros cada mes de julio, rodeados por veintenas de intrépidos seres humanos que corren junto a ellos.
Los manifestantes también corearon consignas como "cruel con toros, cruel con todos", "toros sí, toreros no", y "la tortura ni es arte ni es cultura", en una marcha con aires de fiesta que atrajo a participantes de múltiples países.
La protesta terminó con una petición de que se realice un San Fermín sin animales "de acuerdo con los tiempos en que vivimos", según una agencia española de prensa.
El San Fermín comienza el miércoles con el lanzamiento de un cohete desde un balcón ubicado sobre la plaza principal, y sigue el jueves con el llamado "encierro", en que ocho toros de lidia corren por la calle adoquinada desde un corral hasta la plaza de toros.