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FIESTA DE COLOR | Trece reconocidos artistas bolivianos presentan cálidas y variadas obras, una invitación a ser parte de la mezcla vibrante de forma y color |
Ultram Art abre muestra itinerante en el Gíldaro |
| Por: Jackeline Rojas Heredia |
|  | | La Exposición de Ultram Art apreciada por visitantes, ayer en el salón Gíldaro Antezana. | Dico Soliz | |
No es fácil captar la noche para pintarla, hay que verla y vivirla mucho, comenta Darío Antezana, uno de los artistas, que junto a otros 12, que provienen de distintos lugares del país, exponen desde ayer lo mejor de su obra en el salón Gíldaro Antezana ubicado en la plaza principal de Cochabamba.
Antezana, quien además es el hijo mayor del renombrado artista ya perdido, Gíldaro Antezana, expresa que su lenguaje a través de las acuarelas se basa en "la luz".
La luz como fuente de vida, de color, de texturas. Vibraciones de luz que a medida que se enfocan en un objeto determinado lo reaniman, lo liberan del letargo mostrando así la belleza de las cosas que existen y se eternizan a través del arte.
Ultram Art integra a artistas de reconocida trayectoria cuya exposición conjunta e itinerante se inició en la ciudad de Tarija, para presentar dos exposiciones paralelas en La Paz. La que ahora está abierta al público cochabambino viene a ser la tercera exposición, la misma que durará hasta el 16 de agosto para posteriormente continuar con el recorrido a las ciudades de Santa Cruz, Bení y Pando.
Fredy Murillo, otro de los integrantes, presenta cuadros con una técnica al óleo enfocada más en figuras de tonos vivaces, una mezcla de colores fuertes que intenta reproducir la gama de tonalidades que caracteriza la cultura andina.
De manera similar y dando un especial movimiento, Marcela Mérida dirige su acuarela en el mundo nativo, aunque en ella las figuras se hacen símbolos y dimensiones infinitas.
La técnica del acrílico se centra en la contraposición de dos fuerzas naturales enfrentadas desde su propia luz entre el cielo inmensamente azul y el majestuoso salar blanco, esto se expresa en la obra de Renato Estrada.
Por su parte, el lenguaje de Luis Hinojosa es el creado por muchas voces, sonidos y colores, un surrealismo que nos integra en la fascinación del sueño y la pesadilla y que define, sin hacerlo, el universo de cosas que confluyen en el ser.
Más real y sin dejar de ser menos abstracto, Hanss Hoffmann escribe historias reales al óleo, en una imagen, una vida.
La cotidianeidad de un instante en la vida familiar o personal, con un toque sutil de ingenuo movimiento, es la obra de Pedro Almanza, presente en la muestra con su técnica mixta.
La fantasía no podía dejar de revivir con su magia y poder a través del esplendor proyectado en la obra de Martha Eugenia Cortés.
Tampoco se puede dejar de lado aquella luz que proyecta la sensualidad, belleza y piel en la figura femenina, eterna fuente de inspiración general de los artistas.
"El cuerpo femenino es bello; como artistas no se busca el morbo o lo pornográfico, sólo la belleza, la forma. El movimiento de lo femenino es una fuente infinita de expresión, explica Darío Antezana.
La diversidad del arte
Cada artista tiene su propia pincelada como su propia voz para expresar, así lo asegura Darío Antezana, quien además aclara que la muestra itinerante pretende apenas mostrar la variedad de lenguajes a través de la pintura, sin dejar de lado que cada pintor tiene una historia, un conjunto de experiencias plasmadas a través de los años e influidas desde el lugar de nacimiento. Es Bolivia unida en el arte de la acuarela.
Los elementos plasmados en la pintura, son a veces cosas que pasan desapercibidas en el cotidiano vivir. El artista, según Antezana, trata de rescatar esas cosas y demostrar que todo puede adquirir vida y belleza.
Junto a Darío Antezana exponen Ricardo Pérez Alcalá, Fredy Murillo, Fernando Antezana, Marcela Mérida, Hanss Hoffmann, Renato Estrada, Remy Daza, Luis Hinojosa, Pedro Almanza, Zenón Sansuste, Juan Terrazas y Martha Eugenia Cortés.
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