Santiago de Chile | AP
El presidente electo de México, Felipe Calderón, descartó llevar el diferendo con Estados Unidos por un muro fronterizo a organismos internacionales.
"Me parece una deplorable decisión la que se ha tomado por el Congreso y el Gobierno de Estados Unidos tendiente a la construcción de este muro y que nada resuelve de nuestro problema común, que es la emigración", dijo Calderón en rueda de prensa durante una breve visita a la capital chilena.
Pero precisó que el problema "debe resolverse bilateralmente en un enfoque integral de largo plazo".
La ley que establece el muro divisorio fue promulgada el miércoles por el presidente estadounidense George Bush.
Para el futuro presidente mexicano, la migración es un fenómeno económico y social que no se puede resolver por decreto "ni por medidas de contención física".
Aseveró que la construcción del muro va a llevar a muchos mexicanos y latinoamericanos a asumir mayores riesgos en su intento por ingresar a Estados Unidos. Dijo que probablemente aumentarán las 400 muertes anuales de mexicanos que intentan cruzar la frontera.
Apuntó que en el mundo globalizado, Norteamérica, es decir Canadá, Estados Unidos y México, no podrá prosperar si no tiene también mercados libres en materia laboral.