Un niño de siete años llevó ayer un revólver calibre 22 a su escuela para mostrarla a sus compañeros de clase, informó la Policía, que agregó que el arma fue inmediatamente decomisada tras la denuncia de los maestros de la unidad educativa.
Según el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), el niño, que estudia en un colegio de la avenida República, sacó el arma del ropero de su padre sin que éste se dé cuenta, puesto que el mueble tampoco se hallaba asegurado. "Por suerte, el revólver no tenía balas", dijo Martínez, quien explicó que de otro modo tal vez se hubieran tenido que lamentar daños lamentables.
Martínez agregó que el arma quedará en poder de la Policía, pues, una vez que el padre fue citado a la Policía, se descubrió que éste tampoco tenía permiso para portar armas de fuego.
La Policía recordó a los padres de familia que sólo pueden portar armas de fuego aquellas personas que cuenten con un permiso de la unidad de Matrículas, oficina que previamente debe certificar la necesidad de la tenencia de estas armas.