Santa Cruz | El Deber.- La mezcla de alcohol con gasolina (alconafta) es parte del proyecto de Ley de Hidrocarburos que actualmente se debate en el Congreso Nacional. Los productores están a la expectativa de que se haga realidad un sueño que supera los 17 años.
La producción de etanol (alcohol carburante) se ha visto frenada por la prohibición de los gobiernos de turno. Una de las últimas trabas fue el cobro del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y Derivados (IEHD), rechazado por los cañeros, pues aseguran que es un aditivo a la gasolina, no un combustible.
Sin embargo, la posibilidad de que se apruebe el alconafta está cerca. Según Ricardo Dencker, gerente administrativo del ingenio azucarero Guabirá, el presidente de la Comisión de Desarrollo Económico de la Cámara de Diputados, Santos Ramírez, les dijo que la mezcla de alcohol con gasolina estaba contemplada en el proyecto de ley.
El Deber llamó varias veces a Ramírez para conocer sus declaraciones, pero éste no contestó, por lo que se consultó a parlamentarios de la misma comisión.
Confirmación
El diputado Neptalí Mendoza ratificó la versión.
"Se viene trabajando en la mezcla de alcohol en un 15 a 20 por ciento con la gasolina e incrementará la frontera agrícola", dijo a tiempo de señalar que se usa en otros países con excelentes resultados porque es menos contaminante y eliminaría la dependencia a las petroleras y al diesel argentino.
Mario Cossío, presidente de la Cámara de Diputados, indicó que todavía no se ha analizado el tema del alconafta en el Congreso, pero sabe que es parte de la ley.
En tanto que los ingenios apuestan fuerte a la destilación de alcohol, de manera que se logre un equilibrio en la oferta azucarera del mercado interno. Guabirá llegó a superar los 35 millones de litros de alcohol y Unagro produjo 14,5 millones de litros.
Por otro lado, persiste en el sector cañero el interés porque se dé un incentivo para la producción de alconafta.
"Significaría generar 10.000 nuevas fuentes de empleo", enfatizó el presidente de Unagro, Rosendo Barbery.
Se inclinan por el alcohol
Otro de los beneficios fundamentales que implica el uso de alcohol como carburante es el cuidado al medio ambiente. Ricardo Dencker, ejecutivo de Guabirá, señaló que en el Tratado de Kioto se acordó que la emisión de gases tóxicos deben ser reducidos en dos por ciento hasta el año 2010, lo que animó a varios países a utilizar el alcohol anhidro como carburante.
En Japón el tres por ciento de la gasolina es alcohol, Alemania 10 por ciento y en Brasil 26 por ciento. En Bolivia se pide el 10 por ciento.
El alcohol etílico boliviano registró un crecimiento importante. Las exportaciones aumentaron de cuatro a 11 millones de dólares en los últimos cuatro años, según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior.
El año pasado la Unión Europea lideró las importaciones de alcohol
boliviano con 8,7 millones de dólares. Utilizan el producto para la elaboración de cosméticos.
El alcohol boliviano ingresa a los Países Bajos a través de un sistema de preferencias arancelarias. Ahora, en función del acuerdo SGP-Plus que regirá en los 10 próximos años se podrá ampliar el cupo a ese destino.
La inversión del sector sucro-alcoholero en el país supera los 350 millones de dólares.