La Paz | Anf.-
El Gobierno decidió impulsar una agenda a corto plazo de cinco pilares como la lucha contra la pobreza, reactivación económica, elección de prefectos, autonomías departamentales y la Asamblea Constituyente, tareas que el nuevo gabinete de ministros debe ejecutar a la brevedad posible.
El diagnóstico gubernamental es que el país, producto de los conflictos sociales, ha perdido identidad, y se pretende retornar a la realidad a través de esos cinco objetivos a corto plazo porque la crisis política obliga a agilizar las agendas planteadas en octubre de 2003 y enero de 2004.
El canciller, Juan Ignacio Siles, explicó que el nuevo gabinete conoce de estos desafíos y tiene la misión de buscar soluciones para la realidad profunda del país y ése fue uno de los motivos por el que el presidente, Carlos Mesa, demoró tanto al escoger a sus colabores.
Su principal enlace será la Delegación Presidencial para Asuntos Parlamentarios a cargo de Jorge Cortés, porque es en el Congreso donde tienen que definirse aspectos fundamentales como la instalación de autonomías departamentales, elección de prefectos y la Asamblea Constituyente.
El Gobierno apuesta a que la Asamblea signifique el nuevo pacto social donde todos los bolivianos, a través de los constituyentes, aprueben el tipo de país que se requiere para enfrentar los desafíos históricos de luchar contra la pobreza por iniciativas del Estado y no dejar librada a la suerte de los agentes privados.
Por su parte, la reactivación económica será impulsada con acciones concretas y urgentes en el marco de un enfoque de necesidad nacional, sin descuidar el objetivo de retornar al Estado su principal rol de productor no sólo de materias primas, sino también de incentivar a la transformación con valor agregado.
La instalación de los gobiernos autonómicos es el desafío inmediato para atender las demandas cívicas en la perspectiva de descentralizar el ejercicio del poder político, acompañado de una profunda
desconcentración de áreas como salud, educación, vivienda y gestión social.
El canciller Siles entiende que las autonomías darán más fortaleza al Gobierno y al Estado como tales. No es que será un paso a la división, sino hacia la integración, otorgando a los departamentos que vean sus más premiosas necesidades, en las que el Gobierno tenga escasos niveles de influencia.
La agenda establecida apunta también a contar con una nueva Ley de Hidrocarburos que dé señales de seguridad jurídica para atraer capitales para la industrialización del gas o dirigir resueltamente a transformar vehículos a gas.
Todo este plan pasa por establecer acuerdos políticos en el Congreso que permitan legalizar esa agenda demandada en reiteradas oportunidades por la sociedad civil en las jornadas de Octubre de 2003 y Enero de 2004.