Roma | Ap.- La periodista italiana que fue herida el viernes por soldados estadounidenses en Bagdad poco después de ser liberada por sus captores iraquíes, no descartó ayer que el ataque hubiera sido deliberado, pues, según indicó, Estados Unidos desaprobó la intervención italiana para que fuese rescatada.
Giuliana Sgrena formuló esos explosivos comentarios desde un hospital de Roma donde se recupera de una herida en su hombro causada por una esquirla de bala. Un agente de los servicios de inteligencia italianos murió cuando soldados estadounidenses emplazados en un puesto de control dispararon al automóvil en que viajaba al aeropuerto de Bagdad, mientras celebraba sus primeros momentos de libertad.
Ni los funcionarios italianos ni los estadounidenses ofrecieron detalles acerca de cómo se logró la libertad de Sgrena luego de un mes en cautiverio, pero un ministro italiano dijo que posiblemente se pagó rescate. Funcionarios estadounidenses han indicado que están en contra del pago de rescates, pues alientan ulteriores secuestros.
Sin ofrecer evidencias de su afirmación, Sgrena dijo que era posible que le hubieran disparado de manera premeditada.
Investigación
"El hecho de que los estadounidenses no quieren negociaciones para liberar a los rehenes es conocido", dijo Sgrena a la emisora de televisión Sky por teléfono. "Todo el mundo sabe que hacen todo lo posible para impedir la adopción de esa práctica de salvar las vidas de personas cautivas. Por lo tanto, no veo por qué debo descartar que yo podría haber sido el objetivo", dijo.
Preguntado si se había pagado un rescate, el ministro de Agricultura italiano Giovanni Alemanno, dijo "es muy probable". En declaraciones al periódico Corriere della Sera, Alemanno, añadió, "Aún más, es mejor pagar un precio económico que el precio de una vida humana, o un precio político que podría consistir en un chantaje para que retiremos a nuestros soldados".
El ejército de Estados Unidos ha prometido una investigación "agresiva" del tiroteo que hirió a Sgrena y mató al oficial de la inteligencia italiana Nicola Calipari.
"Sólo recuerdo los disparos", escribió Sgrena en su periódico, el matutino comunista Il Manifesto. "En determinado momento cayó una lluvia de fuego y balas, silenciando para siempre las felices voces de unos minutos antes".
El tiroteo del viernes ha alimentado el sentimiento antinorteamericano en un país donde la gente está profundamente en contra de la guerra en Irak.
Funcionarios del gobierno centroderechista indicaron que el tiroteo no afectará el respaldo a los esfuerzos por asegurar el Irak de posguerra.
"No había luces blancas ni señales", dice la periodista
Sgrena dijo que el conductor del automóvil en que viajaba comenzó a gritar a quienes disparaban que eran italianos, y luego "Nicola Calipari se arrojó encima mío para protegerme, e inmediatamente, y eso significa inmediatamente, sentí su último aliento, y murió junto a mí". De repente, dijo la periodista, recordó las palabras de sus secuestradores, cuando le advirtieron que "tuviese cuidado, pues los estadounidenses no quieren que usted regrese".
El ejército de Estados Unidos dijo que los soldados usaron toda clase de señales, moviendo manos y brazos, encendiendo luces blancas, y haciendo disparos al aire, para que el automóvil frenara. Pero en una entrevista con la emisora de televisión italiana La 7 TV, Sgrena dijo "No había luces blancas, no había señales". Según Gabriele Polo, editor de Il Manifesto, funcionarios italianos le dijeron que fueron disparadas entre 300 y 400 balas contra el automóvil.
Oficiales del ejército italiano dijeron que otros dos agentes fueron heridos, pero funcionarios estadounidenses indicaron que sólo había uno. El agente muerto, Calipari, había encabezado las negociaciones para la liberación de Sgrena.
Por otra parte, el domingo se realizó la autopsia de Calipari. Una agencia noticiosa local dijo que, según médicos forenses, el agente de inteligencia recibió un solo balazo en la sien, y murió instantáneamente.