El director técnico Sergio Apaza partió ayer a La Paz luego de concluir su vinculación con el club Wilstermann, en un proceso que duró seis meses al frente del equipo de los "rojos".
"Me voy con una sensación de tristeza porque de pronto mi discurso no ha sido comprendido o no he sido muy elocuente. No vine sólo a salir campeón del torneo, sino también a salir campeón de la vida, buscando excelencia, manejando valores y principios como la honestidad, el compañerismo y todo aquello que pregono", sostuvo el entrenador nacido en La Paz.
Desde el campeonato de la vida, dice el entrenador, ha logrado recuperar jugadores como el arquero Hugo Suárez, quien fue suplente cinco años en Wilstermann, pero tuvo su oportunidad en el torneo Clausura mostrado sus potencialidades y convirtiéndose en guardameta goleador. Se suman Sacha Lima, quien tuvo partidos muy buenos, pero una lesión lo dejó fuera algo más de un mes, y Édgar Olivares.
Aparecieron también Adalid Antezana "quien borró a Diego Cabrera en el último partido ante The Strongest", el domingo pasado en La Paz, y Ricardo Pedriel "quien se puede convertir en el goleador de futuras selecciones, no sólo de las juveniles, también de la mayor".
"Si estos chicos y otros más han entendido el mensaje me voy tranquilo, pero también triste porque no se ha podido cambiar otros estamentos, porque no está a mi alcance el fanatismo que hay entorno a Wilstermann, eso le hace daño", apuntó.
Apaza afirmó que con el mismo discurso tuvo resultados en Oruro dirigiendo a San José y Carlos Aragonés ha logrado el título con Bolívar con la misma propuesta planteada en Wilstermann cuando estaba al frente del equipo en 2004 y 2005.
"Hay que hacer una mea culpa general para ver el mal de todos los problemas", que aquejan a Wilstermann, reflexionó.
Respecto al equipo apuntó que sufrió las consecuencia de las lesiones de jugadores como Sacha Lima, Iván Álvarez, Miguel Ángel Castillo y Luis Sillero, sumándose el tema de futbolistas expulsados que mermaron la plantilla.
"Eso también impidió que continuemos ganando", como sucedía hasta la jornada 13, pero "también faltó la madurez de Bolívar y Real Potosí para revertir los marcadores adversos", frente a Unión Central, en Tarija, y Univerisitario, en Cochabamba.
Lamentó que las observaciones fueron "más destructivas, incluso en los mejores momentos del equipo", porque "no se criticó con objetividad, sino desde un papel de hincha y eso le quitó objetividad a cualquier crítica".
Sobre el sistema planteado (3-5-2), Apaza sostuvo que dependió "de los jugadores que había", pero "se debe apostar a un proceso para lograr mejores resultados como de Bolívar, que tiene 15 campeonatos y ha llegado en 25 oportunidades a la Copa Libertadores de América".