Santiago de Chile | Efe.- La sede de la Unesco para América Latina y el Caribe en Santiago de Chile fue ocupada ayer durante un par de horas por un grupo de estudiantes de Secundaria, que mantienen un conflicto con el gobierno en demanda de mejoras en el sistema educativo.
Javier Ossandón, portavoz de los escolares, afirmó que mantendrían ocupado el edificio, situado en el residencial sector santiaguino de Providencia hasta que la oficina regional de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) se pronunciara sobre el conflicto.
Pero, pasadas las 19:00 (hora local) los alumnos tras entrevistarse con la directora de Unesco, Ana Luiza Machado, y entregarle una carta con sus demandas se retiraron pacíficamente.
Ossandón explicó que la ocupación tenía por objeto "dar a conocer mundialmente la vergonzosa situación" de la educación chilena y precisó que se retiraban por considerar "satisfactoria" la actitud de Machado.
En tanto, medio millar de dirigentes de educación secundaria de todo Chile celebran una asamblea en un liceo de Santiago para determinar el futuro del movimiento, mientras la presidenta del país, Michelle Bachelet, envió al Congreso un proyecto de reforma constitucional para garantizar el derecho "a una educación de calidad para todos".
La "revolución de los pingüinos" como se llaman a sí mismos los estudiantes por su camisa blanca y un uniforme oscuro, llevó al primer plano la discusión sobre la calidad de la educación, que establece varios tipos de enseñanza, según los ingresos de cada grupo social.
Diversas fuentes apuntan que los estudiantes pueden acordar hoy el levantamiento de la movilización, que lleva tres semanas y ha incluido dos paros nacionales, pero ayer sumaron una nueva exigencia a sus demandas.
Según Karina Delfino, una de las portavoces de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), el Consejo Asesor que se debe constituir mañana para estudiar reformas de fondo a la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), debe estar formado en un 50 por ciento por representantes del sector de la educación.
"La intención de la ACES es que esa representación incluya a todos los actores sociales como las universidades, los profesores, y otros sectores relacionados con la educación", dijo Delfino.
Bachelet envía proyecto
La presidenta Michelle Bachelet emplazó a la oposición a dar los votos que negó en 2005 a un proyecto para elevar la calidad educacional.
Bachelet envió ayer al Congreso un proyecto que permitirá a los padres acudir a los tribunales con recursos de protección si estiman que la enseñanza de sus hijos no es de calidad y entrega al Estado la facultad de velar por ella.
La mandataria advirtió que el proyecto "no afecta en nada la libertad de enseñanza en el país", y recordó que en 2005 el oficialismo perdió una propuesta similar "porque no tuvimos los votos de la derecha".
"El año pasado se perdió en el Congreso una propuesta similar porque no tuvimos los votos de la derecha", dijo a los periodistas Bachelet, que añadió que el proyecto "ha sido un anhelo de la Concertación desde que se recuperó la democracia".