Santo Domingo | El Mercurio.- Durante casi una hora, y en un ambiente "muy grato y distendido", como lo describieron quienes conocieron detalles del encuentro, los cancilleres de Chile y Bolivia, Alejandro Foxley y David Choquehuanca, respectivamente, revisaron los avances futuros del nuevo estilo de relación entre ambos países.
Esta es la primera vez que Choquehuanca y Foxley se sientan a la mesa para revisar aspectos concretos de un trabajo conjunto, ya que la reunión que sostuvieron en Viena fue "de conocimiento y en un plano estrictamente diplomático", según reveló un alto personero del edificio Carrera.
Fuerte "lobby"
En la cita, que se inició a las 9:00, en el hotel Embajador de la capital dominicana, el canciller Choquehuanca comunicó a Foxley la decisión boliviana de no presentar un proyecto de resolución sobre el problema marítimo ante la Asamblea de la OEA, optando así por mantener el tema en el plano bilateral con Chile.
La Cancillería boliviana intensificó la "diplomacia de pasillo" para que el organismo intervenga en su reclamo. Foxley expresó que Chile espera que el respeto a lo bilateral sea una señal para poder tratar el reclamo boliviano en una agenda amplia, sin exclusiones.
En la representación chilena, la decisión boliviana, de seguir en el plano bilateral, fue recibida con satisfacción pues se interpretó como el resultado de un intenso "lobby" desplegado aquí por la numerosa delegación que acompaña al ministro Alejandro Foxley.
El objetivo del cabildeo era sacar del plano multilateral una materia que -a juicio de Chile- debe mantenerse exclusivamente dentro de la jurisdicción binacional.
El ministro Choquehuanca, al ratificar la decisión boliviana, prefirió destacar el hecho de que, junto a Foxley, optaron por comenzar a trabajar en la agenda sin exclusiones.
"Nos hemos puesto de acuerdo que debemos ponernos a trabajar", dijo el Canciller boliviano.
Pero, confirmó que hoy por la tarde presentará un informe a la asamblea de la OEA, donde expondrá el problema marítimo que afecta a su país. Sin embargo, el contenido del texto -trascendió- será consultado con Chile.
En la delegación de Santiago hubo un comentario comprensivo respecto de esta decisión y se recordó que anualmente Bolivia cumple este acto para hacer ver su disconformidad por la mediterraneidad que le afecta desde que perdió la guerra con Chile, que se inició en 1879.
También se señaló que esperarán conocer los detalles del informe para decidir qué actitud se tomará. Si se trata de un emplazamiento, el ministro Foxley responderá -también como es costumbre en cada asamblea- que Chile considera que el tema debe tratarse en el marco bilateral y no en la OEA.