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Talentos españoles ponen acento surrealista y agreste en festival teatral |
| Por:Nuria Vicedo |
| 08-05-2008 - 18:32 h. |
| Berlín | EFE
Los dramaturgos españoles José Manuel Mora y Esteve Soler presentaron hoy en Berlín, respectivamente, sus obras "Mi alma en otra parte", un rudo retrato de la relación del hombre y la tierra, y "Contra el progrés", de tinte surrealista, dentro del apartado de nuevos talentos del festival Theater Treffen.
Seleccionados entre más de 600 textos, Mora y Soler compiten por el premio a la mejor dramaturgia novel del certamen, junto con el alemán Paul Brodowsky, el belga Klaas Tindemans y el ruso Sergej Medwedew.
El galardón, que un jurado otorga tras valorar las lecturas dramatizadas de los textos, traducidos al alemán, tiene una dotación de 5.000 euros e implica la representación de la obra ganadora en el teatro Maxim Gorki de Berlín.
Soler abrió la velada con la lectura de "Contra el progrés" -escrita originariamente en catalán-, una sucesión de siete historias rayanas en el absurdo que "dejan entrever cómo la ciencia y el progreso nos pueden volver inhumanos en cierta manera", explicó a Efe el autor catalán.
Una mujer impasible ante la víctima de un atropello, un hombre que funda una religión basada en el capitalismo más despiadado y una foca "humanizada", que explica a un niño por qué los hombres deben ser exterminados, son algunos de los protagonistas del texto.
"Quería distorsionar situaciones de la vida diaria, y llevarlas un milímetro más allá, hacia lo fantástico y lo absurdo", explica el autor, quien admite que el texto no destila precisamente optimismo y critica que en todas las culturas "se venera a la ciencia como un dogma de fe".
Con sarcasmo y un cierto fatalismo, "Contra el progrés" desgrana algunas de los vicios de la sociedad moderna globalizada: la impasibilidad ante el dolor ajeno, el individualismo y la pleitesía al poder económico y religioso.
"La obra busca provocar las risas y al minuto siguiente, acallarlas. Ese doble juego marcado por la violencia de emociones es el que debe hacer reflexionar sobre la parte de inhumanidad que nos aportan la ciencia y el progreso", explicó.
"Mi alma en otra parte" de José Manuel Mora dibujó, por su parte, una estampa tosca, contenida y contundente de las relaciones de una familia andaluza y el fuerte vínculo del patriarca con su pequeño terruño, plantado de olivos.
El anciano, su mujer, su hijo y la esposa de éste componen un complejo retrato de una familia "en la que es mucho más duro lo que se calla que lo que dice", según el dramaturgo.
La tierra encarna en la obra una suerte de "pulsión interna escondida", en la que se dan rienda suelta a los deseos y se materializan relaciones prohibidas, que los personajes arrastran durante años, explicó Mora.
"Quise mostrar esa forma de relacionarse que tenían las familias del entorno rural, en generaciones anteriores, en que no se hablaba de nada que fuera incómodo, aunque esas cosas estaban latentes, ahí, todo el tiempo", dijo.
Indicó que la visceral relación del hombre y la tierra del protagonista fue inspirada por su padre que encuentra en sus campos "paz y sentido" y señaló que la obra le ha servicio de forma de "acercarse" a él y "entender su universo".
Mora y Soler optan también a un premio dotado con 7.000 euros, que concede la Central Federal para la Formación Política, al que optan tanto los seleccionados en el apartado de nuevos talentos como los cinco autores que participan en los grupos de trabajo dramáticos.
Los ganadores se darán a conocer el 15 de mayo.
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