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EXPOSICIÓN | Una recopilación de obras realizadas durante la Guerra del Chaco se presenta al público en el Centro Simón I. Patiño |
Hurgando la memoria a través de crueles dibujos |
| Por: Jackeline Rojas Heredia |
|  | | Pedro Querejazu (centro), durante la inauguración de la exposición, ayer. | Hernán Andia | |
Una mirada o muchas miradas detenidas a los "condenados a muerte" a través de la exposición de dibujos y pinturas recopiladas de varios artistas por el historiador, curador y crítico de arte, Pedro Querejazu, quizá no sea suficiente para retraer a la memoria los horrores de la más cruenta guerra vivida por Bolivia y Paraguay en la contienda del Chaco.
Con todo, la exposición queda abierta desde ayer en el Centro Simón I. Patiño. La muestra incluye las obras de Arturo Borda Gozálvez, Cecilio Guzmán de Rojas, Raúl G. Prada, Gil Coimbra Ojopi, Jorge Torres Donoso, Emiliano Luján, Miguel Alandia Pantoja y otros artistas bolivianos que tuvieron la experiencia, en algunos casos, de ir al frente como voluntarios o encomendados por el Gobierno de entonces para dibujar pasajes de aquel conflicto bélico.
"Todo aquel que va a una guerra es un condenado a muerte", explica Querejazu. "Volver es sólo una esperanza casi inútil". El historiador analiza que tras finalizar aquel episodio crítico en la historia del país, la gente olvida con facilidad, de no ser por aquellos sobrevivientes (beneméritos del Chaco), ya ni se mencionaría el hecho.
Fue eso uno de las motivaciones para que el Centro Simón I Patiño encomendara a Pedro Querejazu la ardua tarea de investigar y recopilar aquellas obras hechas de lápiz y papel.
"No se debe olvidar que murieron más de 50 mil bolivianos en el Chaco y unos 40 mil paraguayos. Bolivia no sufrió una guerra tan cruel como esa", afirma el historiador y remarca que retraer a la memoria ese horror es el propósito principal de la exposición.
Además de tratarse de una recopilación de obras de gran calidad y de difícil selección, ya que no todas han sido elegidas para estar en la exposición, esto responde más a un criterio de espacio y de elección documental y no así a la calidad artística.
Querejazu, de entre los artistas cuyas obras seleccionó, pondera el trabajo de Cecilio Guzmán de Rojas, de quien afirma que fue uno de los pocos que plasmó, sin miedo, los enfrentamientos, la muerte, sea por enfermedad o herida de varios soldados, la locura de otros, los rostros desencajados y los ojos desorbitados.
La obra en ese tiempo (1934-1935) fue censurada y condenada por las autoridades de entonces y es posible que por el pueblo en general que quería saber de la guerra, pero no quería enterarse de los horrores que ocurrían en ella.
Como anécdota, el historiador comenta un calificativo que se dio, en ese entonces a propósito de un dibujo de Prado. "Felizmente muestra el Chaco y no la tragedia".
Sin embargo, el artista Guzmán de Rojas no se dio por vencido y pudo exponer su obra el año 35 en Buenos Aires, lo que causó una impresión tan fuerte que influyó para que aquella guerra cese y se llegue a la paz.
Lo verosímil del dibujo
En la década de los 30 la fotografía ya había llegado (en blanco y negro), sin embargo la pintura y el dibujo gozaban aún de mayor credibilidad. Es así que durante la primera guerra mundial se hizo uso de la pintura como un recurso de propaganda política con el fin de enardecer en los actores del conflicto el espíritu patriota.
Esa contienda mundial ejerce gran influencia en el país y en el pensamiento de aquel entonces. Es por ese motivo que se recurre a los artistas para enviarlos al frente a retratar los acontecimientos. Sin embargo, al parecer se les encomienda no dibujar las circunstancias trágicas. Como ejemplo, tenemos los dibujos de Raúl Prada, quién retrata rostros, soldados que esperan transporte, paisajes del Chaco, pero no los combates cuerpo a cuerpo, ni los episodios de masacres.
Cabe también recordar que para el historiador Querejazu, en ese periodo los artistas nacionales estaban influidos por el arte europeo y la preocupación mundial de grabar la guerra a través de la pintura. Entre ellos tenemos los grabados y pinturas del célebre artista español Goya con sus obras "Fusilamiento del 3 de mayo" y "La Carga de los Mamelucos" (1812-1813).
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