Santa Cruz | El Deber.- Limberg Gutiérrez no tiene otro camino que volver a jugar en Bolívar para no quedarse parado el resto de la temporada. El futbolista no pudo fichar en Al Hilal de la primera división de Arabia Saudita y ahora que en casi todos los países del mundo se cerró el libro de habilitaciones el 31 de agosto. El volante sigue registrado en la academia y por ello es el único equipo en el que puede seguir en actividad.
Sin embargo, antes pretende cobrar una deuda del año pasado, que asciende a 35 mil dólares, para luego ponerse a órdenes del entrenador Víctor Barrientos.
El futbolista se mostró dispuesto a negociar con la dirigencia la forma de pago y afirmó que incluso podría aceptar un vehículo o una casa como parte del arreglo.
"Se puede decir que ya hay un preacuerdo. Me llamó el presidente del club (Mauro Cuéllar) y me dijo que quería solucionar este problema", señaló Gutiérrez.
El mediocampista, que se encuentra con su familia en Santa Cruz, podría viajar hoy a La Paz para reunirse con el titular celeste en la tarde y es posible que mañana vuelva a entrenarse con sus compañeros.
Limberg llegó el martes de Arabia Saudita donde no pudo fichar en Al Hilal, debido, según explicó, a que los dirigentes de este club cambiaron los términos del contrato que habían sido negociados antes de su viaje.
"Entrené dos días con el equipo y me adapté rápidamente, pese al calor de 40 grados que hace en ese país. No se pudo arreglar porque no hubo acuerdo en la parte económica", indicó.