Nueva York, EEUU | Efe.- El norteamericano Robby Ginepri dio ayer la gran sorpresa al vencer por 4-6, 6-1, 7-5, 3-6 y 7-5 al argentino Guillermo Coria, octavo cabeza de serie, y conseguir su pase a las semifinales del Abierto de Estados Unidos.
El partido, que duró tres horas y tres minutos, no se decidió hasta el quinto set y con doble falta de Coria, que antes había salvado cinco pelotas de "match point", pero al final volvió a ser su peor enemigo.
Coria, de 23 años, que había llegado por segunda vez consecutiva a los cuartos de final, tuvo todas las oportunidades para colocarse en las semifinales del Abierto, pero en el tercer set con 5-4 y servicio en su poder no supo aprovechar los puntos decisivos y le dio nueva vida al tenista estadounidense.
El jugador argentino también tuvo la posibilidad de ganar el partido en el quinto cuando volvió a romperle el saque a Ginepri -cometió doble falta- en el séptimo juego del quinto set para ventaja de 4-3 y servicio en su poder, pero le hizo el mismo regalo para perderlo.
Luego iba a llegar el gran drama para Coria que después de haber perdido nueve tantos consecutivos y ponerse 0-40 en el duodécimo juego con dos errores sin forzar y una doble falta, logró salvar las tres primeras pelotas de partido y logró empatar a 5-5 con cinco puntos consecutivos.
Las oportunidades de Coria para remontar el partido se le acabaron porque Ginepri se puso 6-5 con su saque y la doble falta que será durante mucho tiempo la pesadilla para Coria.
Esta vez Coria no supo aprovechar sus golpes "mágicos" para volver a ganar un partido maratoniano consecutivo de cinco sets, que hubiese permitido al tenis argentino tener la posibilidad de colocar a dos jugadores en semifinales, el otro aspirante es David Nalbadián que jugará hoy con Roger Federer.
Coria confirmó que tiene problemas con su saque.
Pierce pasa a las semifinales
La veterana Mary Pierce logró su mejor triunfo en el Abierto de Estados Unidos al vencer por 6-4 y 6-1 a su compatriota Amelie Mauresmo y conseguir el pase a las semifinales del último torneo de Grand Slam.
Pierce, de 30 años, que había perdido cuatro de los seis enfrentamientos que había tenido contra Mauresmo, demostró en la pista central Arhtur Ashe el gran momento de forma por el que atraviesa y fue siempre superior en todos los aspectos.
Con un excelente golpe de derecha, saque y sin cometer errores, Pierce aseguró la victoria que le permitió llegar por primera vez a las semifinales del Abierto después de 13 participaciones.
El partido que duró una hora y seis minutos, no tuvo más historia que ver cómo Mauresmo, de 26 años, desapareció por completo en su juego al meter 20 golpes ganadores, pero 19 errores sin forzar por 16 y 11, respectivamente, para Pierce.