Santa Cruz | El Deber.- Los drásticos cambios climáticos en el país, que oscilan entre fuertes calores, sequía e intensos fríos, provocaron la muerte de unas 15 mil cabezas de ganado, informaron fuentes del sector pecuario.
El desorden natural afecta especialmente a los departamentos ganaderos de Beni y Santa Cruz, según la dirección de Defensa Civil.
En Beni (noreste) perecieron unas 10 mil reses, mientras que en Santa Cruz se registró la muerte de 5 mil bovinos y 200 ovinos, según el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag).
El prefecto de Beni, Carlos Navia, pidió al Gobierno que declare emergencia regional debido a la sequía que afecta a seis provincias.
Otras seis provincias de Santa Cruz están fuertemente afectadas por la situación climática, según Marcelo Ruiz, jefe regional del Senasag.
Un frente frío que el servicio de meteorología espera para el fin de semana podría eventualmente aliviar la situación.
Todo empezó, entre el martes y miércoles de la anterior semana, con la torrencial lluvia que osciló entre 60 y 100 milímetros de agua por metro cuadrado y un frente frío de 40 kilómetros por hora que en cuestión de horas mató a las 5 mil reses de la raza Nelore y 200 ovinos de 115 haciendas ganaderas de Santa Cruz.
Según los cálculos de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), las pérdidas bordean el millón de dólares. En Guarayos también murieron 100 bovinos