Redacción Central | Agencias.- En medio de una serie de atentados que volvieron a ensangrentar Irak dejando más de 30 muertos, AP hizo conocer que el contratista estadounidense Roy Hallums, de 57 años, que había sido secuestrado en ese país árabe en noviembre de 2004, fue rescatado ayer por fuerzas norteamericanas.
Pero también ayer murieron 16 personas y 21 resultaron heridas, al estallar un coche bomba frente a un restaurante en la ciudad meridional de Basora, la segunda más populosa de Irak, según informó EFE.
En la localidad de Tel Afar, cerca de la frontera con Siria, siete iraquíes murieron y ocho más resultaron heridos en un ataque suicida perpetrado por un hombre armado con un cinturón explosivo.
Según la Policía, el kamikaze detonó la carga frente a un puesto de control del barrio de Al-Qasidiya, a la salida de la ciudad, escenario desde hace meses de continuos enfrentamientos entre la insurgencia y el Ejército estadounidense.
Horas antes, en Basora, en el otro extremo del país, una bomba colocada en un arcén segó la vida de cuatro guardaespaldas estadounidenses que escoltaban un convoy norteamericano.
En Bagdad, un atentado similar causó varias víctimas entre los soldados que integraban una patrulla estadounidense.
En la ciudad de Jalis, ubicada a unos 45 kilómetros al norte de Bagdad, un grupo de insurgentes asesinaron a cuatro policías iraquíes y a dos civiles en un ataque contra un puesto de control en el que también resultaron heridas siete personas más.
Asimismo, el Ministerio iraquí de Interior reportó el hallazgo de tres cadáveres maniatados junto a un depósito de agua en la localidad de Al-Rustumia, en el sureste de Bagdad.