Tras las heladas y vientos huracanados registrados en el valle alto y el trópico de Cochabamba, la Prefectura de Cochabamba evalúa los daños e intenta prevenirlos con la aprobación de 8 millones de bolivianos para la atención de posibles desastres en la próxima época de lluvias.
El director del Servicio Departamental Agropecuario y Ganadero (Sedag), Gino Catacora, dijo ayer que en el municipio de Cliza, donde se registró una helada, existen seis comunidades afectadas con el 20 a 30 por ciento de cultivos de papa dañados.
El responsable del Plan Departamental de Emergencia, Edwin Valderrama, informó que en el municipio fueron alrededor de 100 familias las afectadas y que, de acuerdo a informes técnicos, aún existe posibilidad de que los cultivos puedan ser recuperados.
En el caso de Puerto Villarroel, en el trópico, ocurrió una pérdida considerable de 45 a 49 hectáreas de plantaciones de banano y palmito.
Catacora indicó que comenzó la entrega de semillas, en la época de siembra, del plan de emergencia ejecutado por las inundaciones ocurridas a principios de año.
Señaló que muchas de las comunidades están desistiendo de sus requerimientos, lo que permitirá contar con fondos extras para atender a las regiones afectadas recientemente.
Presupuesto
El prefecto de Cochabamba, Ramón Daza Rivero, informó ayer que el Consejo Departamental aprobó el martes 8 millones y medio de bolivianos para ejecutar obras que puedan evitar desastres naturales en la próxima temporada de lluvias.