El Tribunal de Sentencia de la Corte de Justicia de Quillacollo inició ayer el juicio oral por filicidio en contra del imputado Camilo Ernesto Guillén Vargas (32) por ser el único sospechoso del asesinato de su hija Camila Ariana Guillen Vía (10), ocurrido el 2 de noviembre de 2004.
El Ministerio Público junto a la querellante y madre de la niña, Lithcy Vía Rocha, solicitó sentencia condenatoria contra el probable autor del crimen, la cual está fijada en el artículo 252 del Código Penal, que establece una pena de 30 años sin derecho a indulto.
En su fundamentación, el representante del Ministerio Público, Carlos Chambi, citó los incisos 1, 2 y 3 del artículo 252, que fijan la pena máxima para quienes matan a sus descendientes por motivos fútiles o bajos y con alevosía.
Los antecedentes de la imputación relatan que, el pasado 2 de noviembre, Camilo Guillén sostuvo una discusión con su esposa, tras lo cual ambos se dirigieron al local de propiedad de los abuelos paternos de la víctima, ubicado a unos 50 metros de su casa.
El padre de Camila interrumpió su faena y se acercó a la hija. Luego de susurrarle algo al oído, ambos se marcharon hacia su morada, según lo expuesto en el juicio oral.
La madre que se quedó en el local empezó a inquietarse y fue en busca de su hija, pero se encontró con que su casa se hallaba asegurada y con las ventanas cubiertas con las cortinas. Los intentos que hizo para que le abran o respondan fueron inútiles. Por ello, fue a pedir ayuda al local y junto a unos trabajadores logró derribar una de las puertas.
Al entrar a su domicilio, halló a Camila sin vida, tendida en una cama y con una herida de unos 10 centímetros al lado izquierdo de su cuello. Entre tanto, el padre fue encontrado en el baño con signos de haber intentado suicidarse.
Pedidos y recursos legales
La madre de Camila contó que no es fácil confrontar a una parte de su familia. Sin embargo, está convencida de que debe buscar justicia para su hija. Ella comentó que su niña sufría de hidrocefalia, pero que era un ejemplo de superación y no merecía la muerte.
El padre de la niña es considerado el único sospechoso del caso, debido a que nadie más se hallaba en el inmueble de la familia Guillen Vía, el día del crimen. En un principio, se intentó explicar el hecho como consecuencia de una locura temporal, según fuentes allegada a la familia.
Camilo Guillen, probable autor del deceso, guarda reclusión desde noviembre del año pasado en la cárcel de San Pablo de Quillacollo. Su defensa interpuso una solicitud para que se levante la detención preventiva, acompañada de certificados de domicilio y trabajo que fueron observados por el Ministerio Público.
El Tribunal de Sentencia tiene previsto para hoy escuchar a los testigos de descargo que presentará la defensa.