Los Tiempos | Agencias.- Autoridades de los municipios de Cochabamba y La Paz y de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) en huelga de hambre, anunciaron la radicalización progresiva de sus medidas de presión, inicialmente con el bloqueo de algunos caminos a partir de las cero horas de hoy y con paros cívicos en los próximos días, demandando los recursos provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).
Similares medidas determinaron adoptar las autoridades de los diferentes municipios del país y de las otras universidades públicas en las próximas horas, tras el fracaso del diálogo con el Gobierno el martes pasado.
Alcaldías y universidades exigen que el Gobierno analice la necesidad de redistribuir y nivelar los recursos provenientes del IDH entre departamentos productores y no productores de hidrocarburos.
La propuesta presentada por el Ministerio de Hacienda plantea la redistribución de recursos del IDH entre departamentos para cubrir la coparticipación municipal y universitaria, lo que significaba afectar los recursos de varias regiones y eso no podíamos aceptarlo, explicó el presidente de la FAM, Michael Bennett.
"Hemos suspendido el diálogo porque no logramos llegar a un concepto claro de que se debería respetar el 20 por ciento para municipios y el 5 por ciento para universidades, pero sin afectar a los departamentos", afirmó.
Bennett señaló que los municipios presentaron diferentes alternativas como la aceptación de nuevas competencias y el desembolso de los recursos en plazos para no afectar en el corto plazo al Tesoro General de la Nación (TGN), siempre y cuando se respete el principio de coparticipación del 25 por ciento.
Ante este panorama, el delegado presidencial para Asuntos Políticos, Jorge Lazarte, afirmó que las demandas de los municipios y las universidades están politizadas, por lo que el Gobierno no negociará bajo presiones con los municipios y universidades que advierten movilizaciones.
Los gobiernos municipales demandan más recursos del Tesoro, pero se niegan a cumplir metas y a asumir responsabilidades, expresó por su parte el ministro de Hacienda, Waldo Gutiérrez.
"Quieren el 20 por ciento de coparticipación del IDH a cambio de nada, y eso no es aceptable", agregó en referencia a las negociaciones emprendidas con la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM) y que se encuentran en punto muerto.
Ayer, representantes de los poderes Ejecutivo y Legislativo se reunieron en el Congreso para analizar el curso de las negociaciones y evaluar sus alcances. En el encuentro las partes coincidieron en que los recursos del impuesto a la explotación petrolera deben beneficiar a la población y no a las entidades, sean éstas las prefecturas, las alcaldías o el Tesoro.