Santa Cruz | El Deber.- Un hombre llegó a pie hasta Guayaramerín la madrugada de ayer después de haber caminado al menos cinco horas por montes y sendas. Pidió ayuda a los primeros habitantes que encontró a su paso, ya que resultó ser Nelson Melo Dantas, el piloto de la avioneta Cessna de color blanco y azul matrícula PT-JVX robada por encapuchados armados en Cáceres.
La Fiscalía de Sustancias Controladas de Santa Cruz, dirigida por el fiscal Joadel Bravo, recibió un informe y señala que la nave fue robada el pasado sábado de una propiedad de Cáceres cuando el piloto Melo Dantas se aprestaba a cargar combustible. De pronto, de en medio de los matorrales salieron tres encapuchados armados.
Lo intimidaron y obligaron a cargar 178 litros de gasolina para después robar la nave al mando del piloto.
Los familiares de Melo Dantas habían sentado la denuncia en todas las unidades policiales de Cáceres pues presumían que el aparato ingresó a territorio boliviano.
Sin embargo, la sorpresa la dio ayer el piloto después de su aparición en Guayaramerín. El fiscal Bravo manifestó que el piloto reveló que tras el robo los encapuchados lo obligaron a pilotear y una vez en el aire le taparon la cara para que no reconozca a nadie. Después de volar unas tres horas le dijeron que aterrice en una pista precaria, cuyo lugar se desconoce. Una vez en tierra le cubrieron nuevamente el rostro y lo subieron a un motorizado que esperaba en el lugar para después llevarlo con rumbo desconocido. "Circulamos unos minutos y por los movimientos del vehículo me daba cuenta de que el camino era feo", dijo el piloto en sus declaraciones a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).
El vehículo se detuvo y los delincuentes le dijeron que camine y que pronto llegaría a un pueblo. Melo Dantas caminó hasta llegar a Guayaramerín. La Felcn cree que la avioneta está escondida en algún lugar entre la frontera con Brasil y Bolivia.
Por experiencias anteriores, se presume que los delincuentes buscan cambiar la nave por droga.