México | AP
El presidente electo Felipe Calderón anunció ayer que una de sus prioridades será lograr un acuerdo migratorio con Estados Unidos antes de que termine el periodo presidencial de George W. Bush en 2008, algo que su antecesor no pudo hacer en los seis años de su mandato.
A menos de tres meses de asumir el poder, Calderón dijo a corresponsales extranjeros que en esa búsqueda intentará convencer a los legisladores, al Gobierno y a la opinión pública de Estados Unidos que un acuerdo migratorio será benéfico para los dos países.
"A mí me interesa que podamos llegar a acuerdos concretos y a decisiones en beneficio de los dos países con la propia administración Bush, de manera tal que tenemos que trabajar intensamente en los próximos dos años", señaló en su primer encuentro con la prensa internacional tras haber sido declarado mandatario electo.
El hombre que dentro de México enfrenta una férrea oposición de la izquierda y de su candidato Andrés Manuel López Obrador que lo ha desconocido como presidente electo, dijo que en paralelo a su búsqueda del acuerdo con Estados Unidos trabajará para generar los empleos y las oportunidades suficientes en el país que inhiba a los mexicanos emigrar hacia el norte.
Pero consideró que mientras se generan esas condiciones económicas en el país, México y Estados Unidos deben acordar un mecanismo para enfrentar el fenómeno migratorio que actualmente mantiene a más de 11 millones de mexicanos en esa nación, seis millones de los cuales son indocumentados.