Asunción | EFE
Osmar Martínez, presunto cabecilla de la banda que secuestró y asesinó a Cecilia Cubas, hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas, declaró ayer en juicio que el grupo de izquierda al que pertenecía no fomenta el secuestro y omitió hablar del crimen.
Martínez es juzgado desde el 17 de julio pasado junto a otros 14 acusados, todos ex miembros del minoritario partido de extrema izquierda Patria Libre (PPL), por los cargos de secuestro, homicidio doloso y asociación criminal, delitos que implican una pena de hasta 25 años de cárcel, la máxima de la legislación local.
"Se ha dicho que incentivamos a la gente a la guerrilla, que hablamos de secuestro y de asesinato. Voy a demostrar que se falsearon las informaciones", dijo Martínez quien declaró en idioma guaraní ante el tribunal.
Cecilia Cubas tenía 31 años cuando la secuestraron el 21 de septiembre de 2004, cerca de su residencia de San Lorenzo, en los alrededores de Asunción, y su cuerpo fue hallado el 16 de febrero de 2005, en una fosa cavada en una casa abandonada de las afueras de la capital.