Bogotá | EFE
Un taxista de la capital colombiana, de 35 años, sobrevivió a un disparo de un vigilante que le atravesó en diagonal el corazón y afectó su hígado.
El taxista Eiber Acosta recibió el balazo tras discutir con un vigilante de un conjunto residencial de la localidad de Engativá, vecina a Bogotá.
La médica Esther Hernández, directora del Hospital de Engativá, consideró que la recuperación del taxista "es un verdadero milagro".
Acosta dijo desde su lecho de recuperación que es grave que haya intolerancia en las personas, al aludir al vigilante que le disparó por haber estacionado momentáneamente su vehículo frente al conjunto residencial.
La doctora Hernández señaló que el estado de salud del paciente es "estable" e insistió en que es realmente extraordinario que una persona sobreviva a una herida de esa clase.