Alrededor de 480 jóvenes católicos de Bolivia, Chile y Perú viven desde ayer una fiesta de fe en el Cuarto Encuentro Internacional de Jóvenes que se realiza en Cochabamba y que concluirá el próximo domingo.
"Lo que se busca es que sea un encuentro de todos los jóvenes de Latinoamérica, que expresen su sentimiento de integración, su deseo de paz y de prosperidad para todos los pueblos", señaló el responsable del evento por la Pastoral Juvenil, Marcelo Garrón.
En esta ocasión participan muchachos y muchachas de las diósesis de Arica, de Antofagasta, de Cuzco, de Tacna, de Puno y de Arequipa, además de las delegaciones de Bolivia que llegaron desde Santa Cruz, Beni, Potosí, Tarija, Chuquisaca, El Alto y Cochabamba.
"Esperamos seguir fortaleciendo nuestra fe en Cristo. Las fronteras no nos dividen, al contrario tienen que unirnos más", dijo uno de los delegados de Arica, Juan Fritz Fuentes, que llegó en un grupo de 90 personas.
El encuentro empezó ayer con un animado concierto de José Luis Melgar, en el que los jóvenes bailaron y se divirtieron en un ambiente fraterno. El programa establece para estos días una apretada agenda con 17 talleres de formación (en liderazgo juvenil, ciudadanía, canto y música, la mujer en la Biblia, entre otros), en 10 sedes.
"La participación de los jóvenes trae mucha influencia y motivación", señaló Garrón.
La despedida se realizará este próximo domingo 10 en el Santuario de Urkupiña en el que los 480 jóvenes participarán de una misa.
La organización del evento está a cargo de alrededor de 50 personas de la Pastoral Juvenil, tanto jóvenes como sacerdotes y religiosas.