Hoy se cumplirá un paro cívico en la mitad del territorio boliviano para protestar contra la decisión de la Asamblea Constituyente de incumplir la Ley de Convocatoria por la cual existe. Yo no pertenezco a las regiones que conforman la llamada "Media Luna", pero sí a la "Liga contra las Mamadas".
Es por ello que esta mañana muy temprano me dirigí a mi quiosco situado en las cercanías de la Buenos Aires Avenue, y le puse un letrero que dice "Hoy no se fía, mañana sí, trampas en Sucre, menos aquí", resignándome a no vender hoy la dinamita que vendo a grupos de manifestantes cotidianos.
A continuación me fui a la Uyustus donde tengo mi puesto donde mi tío Huebastián vende prendas de lencería, o sea prendas interiores para damas, y donde se expenden exclusivamente prendas femeninas comestibles con sabor a frutas y a menta y que según parece son muy apetecidas por varones impacientes. Allí también dejé un letrero que dice: "Cerrado por el Paro Cívico en contra de los atropellos que se cometen en la Asamblea Constituyente, en la ciudad de Sucre".
También guardé mis tres taxis que son trabajados por taxistas que son mis ahijados y que sólo me roban un 20 por ciento de las tarifas cobradas. Hoy descansarán mis taxis, a los que también puse unos letreros que dicen: "Taxis en paro cívico en protesta contra los Constituyentes del MAS que tratan de imponer su hegemonía violando la Constitución que dice que toda norma constitucional debe ser aprobada por dos tercios de los votantes".
Como tambíén soy contrabandista con 25 años de antigüedad y debería viajar hoya Chile con algunos compañeros para traer mercadería navideña con destino a La Paz y Oruro, mandé a mis colegas un mensaje que dice: "hoy no podré viajar con ustedes a Chile por encontrarme en Paro Cívico en contra de la Asamblea Constituyente que insiste en llamarse Originaria, siendo ésta Derivada porque fue convocada por el Congreso, que es el Poder Legislativo constituido. Prometo volver a trabajar con ustedes la próxima semana si los Constituyentes del MAS entran en razón y respetan las reglas de juego".
Cuando fui a la Dirección del Periódico para manifestar que me encuentro en Paro Cívico y que hoy no escribiré mi columna diaria, no fui escuchado, y más bien me aconsejaron que no incumpliera mis compromisos con el periódico y que me alistara para viajar a Sucre y hablar allí con los Asambleístas y tratara de convencerlos de que no se puede ir contra la Constitución. Cuando dije en la Dirección que podríamos liarnos a golpes nuevamente, me dijeron que no tuviera miedo.
Cuando dije en la Dirección del periódico que yo jamás pegaría a un Constituyente, me preguntaron por qué y yo les respondí: "para qué voy a pegar a un Asambleísta del MAS, si igual no va a entender..."