Es importante recordar que de acuerdo a la Ley Especial de Convocatoria de 6 de marzo de 2006 se denominó como Asamblea Constituyente a la reunión de representantes constituyentes elegidos mediante voto universal, directo y secreto. Además, que es independiente y ejerce la soberanía del pueblo; tampoco depende ni está sometida a los poderes constituidos y tiene como única finalidad la reforma total de la Constitución Política del Estado.
En ese contexto, las agrupaciones o partidos políticos que participaron de esa convocatoria fueron nueve y obtuvieron diferentes resultados y niveles de representatividad. En 7 de los 9 departamentos obtuvo con diferencias bastante significativas el actual partido de gobierno lo que permitió tener una mayoría de representantes con relación a las otras agrupaciones pero depende de acuerdos con las otras agrupaciones para definir los diferentes temas previstos para el cambio de la carta magna.
Lo que no es fácil de entender es que antes de la aprobación del Reglamento de Debates se produjera una gresca generalizada y que inmediatamente se convoque a sendos eventos regionales para invalidar el proceso de la constituyente iniciado en el mes de julio de este año y que desde el 2004 ha implicado muchos sacrificios y derramamiento de sangre en el pueblo boliviano. Por tanto, la decisión asumida por los cívicos de la denominada "media luna" atenta a los principios constitucionales al convocar a un paro cívico que busca afectar la esencia misma del mecanismo soberano e independiente que es la Asamblea Constituyente. Las agrupaciones participantes deben resolver sus problemas internos en el marco de la representatividad que tienen y está claro que este proceso tiene un fundamento político que no puede ser neutral y que tiene que responder a una visión ideológica que se pueda tener del país pero que debe debatirse entre los elegidos.
La mayoría de los bolivianos queremos que se cumplan los principios de nuestra carta magna y que se castiguen a los que están contra ella y no se salvan los que se puedan preciar de autonomistas porque vale una aclaración de que no se puede plantear la división de Bolivia y aprovecharse de la coyuntura para obtener beneficios y hablar de regiones autónomas contra regiones no autónomas, es como querer hablar de ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Basta de excesos.